Diario de León

El viaje de Clara Campoamor de Fabero al Congreso

La primera diputada por León, Francisca Bohigas, tendrá un retrato en la Galería de Ilustres junto a la precursora del voto femenino y otras siete pioneras

La presidenta del Congreso, Francina Armengol, y Soraya Triana Hernández flanquean a Clara Campoamor.

La presidenta del Congreso, Francina Armengol, y Soraya Triana Hernández flanquean a Clara Campoamor.congreso de los diputados

Ana Gaitero
León

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Clara Campoamor acaba de volver al Congreso de los Diputados para quedarse. Y ha retornado en un curioso viaje desde Fabero. El retrato de la precursora del voto femenino en España, diputada durante la II República, la diputada de la II República, que se inauguró este martes 23 de septiembre en la galería de políticos ilustres del Vestíbulo de la Reina del palacio de la Carrera de San Jerónimo, fue pintado en el municipio berciano.

La artista Soraya Triana Hernández (Palencia. 1987), profesora asociada de la Facultad de Bellas Artes de la UCM y coordinadora del proyecto Cian-M Fabero, es la autora del retrato circular de Clara Campoamor y lo ha pintado en el estudio que comparte en la localidad berciana con el escultor Tomás Bañuelos.

El tondo de la sufragista española por antonomasia dará paso a otras ocho diputadas pioneras, entre ellas la primera diputada por León, Francisca Bohigas, que fue elegida en 1933 por el Partido Agrario de la Ceda. Victoria Kent, Margarita Nelken, Dolores Ibárruri, Julia Álvarez, María Lejárraga, Verenanda García-Blanco Manzano y Matilde de la Torre completan la nómina de féminas ilustres que se incorporarán a esta sala.

El propósito de este proyecto, una apuesta personal de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, es que el déficit de la presencia femenina en este espacio público de prestigio se vaya acortando.

Soraya Triana Hernández participó en un proceso de selección para esta obra que se inició en noviembre de 2024 con varias pintoras. Tras ser elegida su propuesta, a principios de marzo se firma el contrato, por 11.000 euros, con un plazo de cuatro meses para su ejecución. Durante el primer mes se dedicó a recabar documentacion y determinar cómo iba a ser el cuadro y los tres meses restantes fueron de ejecución. El 9 de julio se entregó el cuadro en el congreso de los diputados, como se había convenido.

«Haber realizado este encargo ha sido un reto muy complejo ya que la documentación fotográfica que hay de Clara Campoamor es muy escasa y no hay una descripción física de ella para saber, por ejemplo, el color de su pelo o de sus ojos», explica, de tal manera que la imagen final del retrato es «una suma de pequeños fragmentos de cada imagen de la que disponía», añade.

Clara Campoamor tendrá su lugar de mujer ilustre sobre la escultura de la Reina Isabel II, una obra de José Piquer, y entre dos retratos de dos figuras cuyas miradas convergen por lo que desde el punto de vista de la construcción optó por una figura frontal.

La ropa con la que decidió vestir a Clara Campoamor «intenta imitar la de la época pero en la elección de los colores utilicé los de las sufragistas (verde y violeta) para darle un punto simbólico al trabajo y reflejar en el retrato una de sus luchas más importantes».

La artista se inclinó por un fondo «luminoso y acorde con el espíritu de la retratada» porque «la sala donde estára el cuadro es un espacio donde casi todos los retratos tienen fondos oscuros, fruto de la época en los que se hicieron». El color resultante, aclara, «es la suma de de los colores de la bandera republicana más blanco».

«Es un verdadero honor retratar a la primera mujer diputada de todos esos retratos y además ser la primera mujer que hace un retrato para ese espacio, ya que en la zona donde están representados los presidentes del congreso la mujer está presente», asegura Soraya Triana Hernández.

También ha sido un difícil reto que «me ha servido para ponerme al límite y conocer otras capacidades que en otros tipos de trabajos no he podido explorar», admite.

Clara Campoamor abrió el camino a que las españolas pudieran votar en 1931. Su retrato se ha inaugurado en un acto con presencia de autoridades y la artista el martes 23 de septiembre, coincidiendo con un debate que estuvo lleno de polémica y que contó con la oposición al sufragio femenino de las otras dos diputadas elegidas en aquellas cortes constituyentes, Victoria Kent y Margarita Nelken.

Finalmente, el voto femenino en España se aprobaría por 161 votos a favor y 121 en contra el 1 de octubre de 1931. Se estrenaría en unos comicios generales el 19 de noviembre de 1933 aunque en algunos municipios se anticipó, como sucedió en León en unos 70 en las elecciones municipales parciales que se celebraron en abril de ese mismo año y en las que resultó elegida la primera alcaldesa, Manuela Álvarez de Miranda, elegida por un censo de hombres y mujeres en Carrocera.

Francisca Bohigas, diputada por León entre 1933 y 1936.

Francisca Bohigas, diputada por León entre 1933 y 1936.DL

En los comicios generales de noviembre de 1933 resultó elegida por León la primera diputada, Francisca Bohigas Gavilanes. Había nacido en Barcelona en 1893 pero su vida profesional como inspectora de enseñanza la trajo a León. El 29 de noviembre de 1933 causa alta como diputada por la provincia con la credencial número 136. Es la primera mujer que accede a un escaño por León y la única que lo ostentó en aquella legislatura en la bancada de las derechas.

Curiosamente, a Bohigas le disputaba el escaño por León otra mujer. Dolores Ibárruri, Pasionaria, se presentó en aquellos comicios por la provincia de León, además de Vizcaya, circunscripción por la que finalmente fue elegida.

Francisca Bohigas se pateó la provincia en su campaña con Acción Femenina. «Asociaos; solas no iréis a ninguna parte», decía a las mujeres. La entrada de Clara Campoamor en la Galería de Ilustres fue por unanimidad. Posteriormente, en agosto la Cámara Baja aprobó que se colgaran los retratos de las ocho restantes diputadas de la etapa republicana. Las pioneras.

Soraya Triana Hernández, que coordina las becas Cian-M Fabero, pintó el cuadro en su estudio berciano

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