Anaís, una niña sorda del Bierzo, apela a La Moncloa para tener intérprete en todas las clases

La madre de la estudiante de 3º de ESO del Iesve de Ponferrada reclama a la Junta el derecho a la educación de Anaís y pide ayuda al presidente del Gobierno

Anaís Fernández González, con su madre, frente al Instituto Virgen de la Encina de Ponferrada.l. de la mata

León

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Llueve sobre mojado. La pelea por el derecho a la educación con intérprete de lengua de signos para una niña de Ponferrada que es sorda profunda empezó en infantil. Con el paso de los años y los cursos el tema se complica y la atención de las autoridades educativas no mejora.

Anaís Fernández González, una alumna de 14 años del Instituto Virgen de la Encina de la capital berciana, ha empezado el curso con diez horas de intérprete de lengua de signos sobre las 30 que necesita.

Esto significa, según cuenta su madre, que «Anais tiene intérprete jueves y viernes, 5 de las seis horas de clase», mientras que «lunes, martes y miércoles» no tiene. Esta situación aboca a su hija a «estar como una planta» en el aula, lamenta Ana Isabel González Méndez. Otras cinco horas, la niña sale de clase sola o con otro alumno para recibir apoyo de Audición y Lenguaje (AL) y Pedagogía Terapéutica (PT), pero sin Ilse.

«Se llenan la boca con la inclusión y a mi hija la están abocando al fracaso», agrega. Anais ha tenido dos intentos de implante coclear fallidos. «No presenta respuesta auditiva ni lenguaje oral, es usuaria de la lengua de signos como único medio de comunicación», remarca.

La madre recuerda que el uso de la lengua de signos es un derecho del alumnado, según la ley 27/2007 de 23 de octubre, que reconoce las lenguas de signos españolas y regula los medios de apoyo a la comunicación de las personas sordas.

Además, el centro donde está escolarizada Anais es el instituto de referencia en Ponferrada para alumnado con discapacidad auditiva. «Si no ponen los medios en los centros de referencia no me puedo imaginar cómo estarán en los demás», recalca.

El año pasado, Ana Isabel ya acudió al Procurador del Común, cuando tenía 20 horas sobre 30, y aunque la resolución del alto comisionado de las Cortes de Castilla y León fue favorable a la queja, la Consejería de Educación no cambió el criterio y «este año le dan diez horas menos», reprocha la madre.

Ana Isabel González ha presentado reclamaciones en la Dirección Provincial de Educación.También ha recabado explicaciones en la Consejería de Educación de la Junta y ha comunicado la situación a la Oficina de Atención a la Discapacidad del Ministerio de Derechos Sociales y el Ministerio de Educación. En un intento desesperado por recibir respuesta, se decidió a escribir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «para que sea conocedor de la situación discriminatoria que alumnos sordos se encuentran en sus centros educativos por falta de apoyos».

Denuncia que en la Comunidad de Castilla y León se vulneran los derechos de las personas con discapacidad auditiva, año tras año, y pide que inste a la Junta de Castilla y León a «reflexionar sobre las decisiones tomadas hasta ahora a nivel educativo y que consideren el mejorarlas para tener una comunidad más justa, inclusiva, sostenible». Ruega que las decisiones que se tomen piensen «en el bienestar en este caso del colectivo sordo». «Solamente nos queda tocar a la Fiscalía de Menores», apunta. Este periódico ha contactado con la Junta para recabar datos sobre el despliegue del Ilse en la provincia, sin que haya respondido tras dos semanas.

La Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Castilla y León (Fapscl) señala que el déficit de intérpretes en las aulas, «es un problema generalizado» y que las quejas, en prácticamente todas las comunidades autónomas, se repiten año tras año al inicio del curso.

El problema de escasez de intérpretes se agrava en ocaciones por temas burocráticos, ya que el servicio de Ilse se contrata periódicamente con empresas privadas. «En una ocasión se dio el caso de que el concurso quedó desierto», apunta Sandra García Redondo, trabajadora social de Fapscl.

Para Anaís, la situación es muy frustrante. «Cualquier persona que se pasa seis horas aislada en el aula, por muy amueblada que tenga su cabeza, se va a desestabilizar», comenta su madre, que hace hincapié en el «esfuerzo sobrehumano» que hace su hija y muchos otros niños sordos y sordas por superarse a pesar de los obstáculos que se encuentran.

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El último sábado de septiembre se celebra el Día Internacional de las Personas Sordas. La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) reclamó con motivo de esta efeméride el derecho a las lenguas de signos para eliminar las barreras que aún persisten en ámbitos como el empleo, la educación o la atención sanitaria. Las aulas que «no nos incluyen» figuran entre las barreras que sufren las personas sordas. Es una cadena que continúa con el rechazo laboral con más eslabones como falta de accesibilidad a sanidad, cultura y ocio.

La menor sufre de hipoacusia severa profunda y es usuaria de la lengua de signos como único medio de comunicaciónLa ley 27/2007 de 23 de octubre reconoce las lenguas de signos españolas y los medios de apoyo a la comunicación de las personas sordas