Feijóo hace valer su posición sobre el aborto frente a Ayuso
La presidenta madrileña desafía al Gobierno por el registro de objetores y Sáncchez dice que no lo permitirá

Ayuso, ayer en la Asamblea de Madrid.
Encajonado entre Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se vio obligado a alzar ayer la voz para tratar de zanjar el debate sobre la postura de su partido respecto a la interrupción voluntaria del embarazo, de nuevo en cuestión desde hace una semana después de que José Luis Martínez-Almeida pactara primero y rectificara luego el acuerdo con Vox en el Ayuntamiento de Madrid sobre el inexistente síndrome postaborto. «Mi posición es clara y conocida. Garantizaré siempre que cualquier mujer que opte por la interrupción de su embarazo pueda hacerlo con la mejor atención médica y psicológica, conforme a las leyes», escribió Feijóo en las redes sociales, en un intento de frenar la presión que recibe por este asunto ya no solo desde el Gobierno, sino también desde la Comunidad de Madrid. La coletilla «conforme a las leyes» constituye un mensaje implícito hacia Ayuso, que antes había abierto la caja de Pandora al confirmar que incumplirá el mandato normativo que obliga a las comunidades a crear un registro de médicos objetores que se oponen a realizan abortos, aunque su propia consejera de Sanidad anunció la semana pasada que acatarían la norma. El propio Sánchez había escrito este lunes a las comunidades gobernadas por el PP, pero también a la socialista de Asturias, para urgirles a elaborar ese listado confidencial. «No se va a señalar a nadie por abortar, pero tampoco por dejar de hacerlo. Y no se va a señalar a ningún médico por practicar un aborto o por no querer practicarlo», afirmó durante la sesión de control en la Asamblea regional la presidenta autonómica, que desafió al Gobierno y a los partidos de izquierdas al reiterar que «nunca» va a hacer una «lista negra» de médicos y que si «les parece poco» —retó-, «pues váyanse a otro lado a abortar».
Un debate en X
La declaración de Ayuso encontró una respuesta rápida en Sánchez. «No lo vamos a permitir», avisó en X sobre la insurrección de Ayuso. «El Gobierno usará todos los instrumentos legales a su alcance para garantizar que los derechos y la dignidad de las mujeres se respetan, también en Madrid. Y, si hace falta —escribió-, llegaremos hasta la Constitución y el Constitucional». Fue en ese cruce en el que Feijóo, que lleva desde la semana pasada intentando zanjar la vía de agua abierta con el síndrome postaborto del que Almeida tuvo que descabalgarse, acabó interviniendo. Afeó a Sánchez que «utilice causas superadas y banderas morales» y le ha reprochado que vuelva «50 años atrás» metiendo «miedo a la gente con bulos sobre falsas prohibiciones del aborto».
Los reproches contra Ayuso también llegan desde el otro lado de la Cámara. La portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino, critica los «giros» del PP sobre el aborto según «dónde y con quién esté hablando». «Cuando lleguemos al Gobierno nosotros sí vamos a cambiar y vamos a derogar todas las leyes totalitarias aprobadas por la izquierda y por la extrema izquierda en este país".
El aborto se situó el centro del debate después de que el PP y Vox en el Ayuntamiento de Madrid, aprobaran una iniciativa para que las mujeres que pidan la interrupción de su embarazo sean informadas sobre los riesgos que conlleva para su salud, un supuesto síndrome postaborto que la ciencia niega. El alcalde Almeida rectificó.