Musgo vivo en el espacio
La planta sobrevivió y se reprodujo en condiciones de extrema dureza durante nueve meses en el exterior

Hombres ataviados de musgo en una celebración tradicional en Béjar.
Ha sobrevivido nueve meses en las condiciones extremas del espacio, ha regresado a la Tierra y ha sido capaz de seguir viviendo y reproduciéndose: el musgo ha mostrado ser una planta superresistente en un experimento científico que describe este jueves la revista iScience. Al investigador japonés Tomomichi Fujita, de la Universidad de Hokkaido, se le ocurrió explorar los «superpoderes» de esta planta, de la que sabía que es capaz de colonizar los entornos más hostiles de la Tierra, como las cumbres del Himalaya, la tundra antártica o los campos de lava de volcanes activos. «Hubo un momento en el que empecé a preguntarme: ¿podría esta planta pequeña pero extraordinariamente robusta sobrevivir también en el espacio?», señala el investigador.
Para comenzar a responder su pregunta, Fujita y su equipo sometieron al «Physcomitrium patens», un tipo de musgo terrestre muy usado como organismo modelo en investigación, a un entorno espacial simulado que incluía altos niveles de radiación ultravioleta, temperaturas extremadamente altas y bajas, y condiciones de vacío.
Los investigadores probaron la resistencia de tres estructuras de la planta. Los esporofitos (estructuras reproductivas que recubren las esporas) eran los que más posibilidades tenían de sobrevivir condiciones extremas similares a las del espacio. Sus sospechas se confirmaron en el laboratorio: las esporas fueron capaces de vivir y germinar después de estar expuestas a temperaturas de menos 196 grados Centígrados durante más de una semana y después de vivir a 55 grados durante un mes. El elemento al que más les costó adaptarse fue la radiación ultravioleta.
Los autores creen que la estructura que rodea la espora actúa como barrera protectora, absorbe la radiación ultravioleta y cubre la espora interna tanto física como químicamente para evitar daños. Probablemente se trata de una adaptación evolutiva que permitió al musgo pasar de ser una planta acuática a una terrestre hace 500 millones de años.
En marzo de 2022, enviaron cientos de esporas de musgo a la Estación Espacial Internacional, donde los astronautas las sacaron al exterior y las expusieron a las condiciones extremas del espacio durante 283 días. El musgo regresó a la Tierra en una misión de 2023 y fue analizado en la Universidad de Hokkaido: «Esperábamos una supervivencia casi nula, pero el resultado fue todo lo contrario: el 80% de las esporas sobrevivieron, y el 89% de ellas fue capaz de volver a reproducirse en Tierra», afirma Fujita.