Las hilanderas devanan la tradición en San Feliz de Torío
En enero arranca el tercer curso de la escuela que dirigen María Ferrán y Alba Rueda y que atrae a alumnado de dentro y de fuera de León y al primer hombre que se matricula
La Escuela de Hilanderas de León se consolida en San Feliz de Torío. El último domingo de enero, día 25, arranca su tercer curso en la Casona-Palacio, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Garrafe de Torío.
Mujeres del siglo XXI, profesionales, estudiantes y alguna pastora hilan a la antigua usanza, con lana de oveja y huso, de la mano de Alba Rueda y María Ferrán, como maestras hilanderas y directoras del proyecto.
El nuevo curso se desarrolla entre enero y junio, el último domingo de cada mes. El calendario, que podría estar sujeto a modificaciones, es el siguiente: 25 de enero, 22 de febrero, 29 de marzo, 26 de abril, 31 de mayo y 28 de junio.
«Es un proyecto único y estamos encantadas porque el próximo curso vamos a tener, por primera vez, un alumno, Darío, y tres de las seis personas que están matriculadas vienen de fuera de León, dos de Madrid y una de Barcelona», explican.
La Escuela de Hilanderas de León se ha creado «para aprender a hilar y, sobre todo, para adquirir conocimiento de la lana y para disfrutar de todo el proceso», precisan.
Una de las alumnas del nuevo recibirá el huso por adelantado, bien empaquetado en su caja, porque es un regalo que han decidido hacerle sus hijos e hijas para Navidad.
El trabajo de fin de curso consiste en presentar cualquier cosa realizada con lana trabajada e hilada y se presenta en la primera quincena de octubre durante la celebración de un Filandón acompañado por el grupo de folk «Romanza & Mimbre».
Mientras cantan y cuentan historias de antaño, «las hilanderas del siglo XXI hacemos girar husos y ruecas en una sesión pública (invitamos a amigos, vecinos del pueblo y familiares) e inolvidable».
La Escuela de Hilanderas de León realizará una exhibición con un filandón tradicional con el grupo Romanza & Mimbre
Ese día se entrega el Mandil de la Escuela de Hilanderas a todas las personas que han realizado el curso y el trabajo de graduación. Durante el curso se realizan dos actividades ‘extraescolares’. Una visita a Val de San Lorenzo para conocer La Comunal y el Batán Museo y en la que serán recibidas por Noelia Geijo, que es la cuarta generación de una saga familiar de artesanos textiles.
Las hilanderas serán pastoras por un día con una visita a Violeta Alegre, la ganadera que comparte explotación con su marido, Gregorio Fidalgo, entre el Órbigo y el Páramo, y es pastora trashumante en los montes de Luna durante el verano con su rebaño de merinas negras y blancas.
En un momento en que la lana se intenta abrir camino en la industria textil, las emprededoras astur-leonesas reconectan con la tradición.
La matrícula, de 300 euros, incluye toda la materia prima (la lana) y las herramientas. Cada persona tendrá su huso particular y a medida que adquieran habilidad probarán con las ruecas. También probarán con las cardas, que es el paso siguiente al lavado para esponjar la lana y sacar el hilo.
La segunda sede de la escuela en el Museo de la Lana de Salamón no ha salido adelante.