la exposición a metales pesados favorece el TDAH
Un estudio detecta cinco veces más casos en niños con cantidades elevadas de metales que en los menos expuestos

Imagen de archivo de un programa educativo con niños con TDAH.
Un estudio de la Universitat Rovira i Virgili (URV) revela que la exposición continuada a algunos metales pesados, como el plomo o el cobre, aumenta la prevalencia del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en los niños, según informa este miércoles la universidad tarraconense. El grupo de investigación Nutrición y Salud Mental de la URV trabajó con datos de 205 niños, de entre 6 y 16 años: 139 diagnosticados con TDAH y 66 sin ningún trastorno del neurodesarrollo asociado; mientras que un laboratorio especializado de la Universidad de Granada analizó la presencia de metales pesados en el organismo a través de muestras de orina para medir los niveles de cobre, cadmio, plomo, arsénico, mercurio y antimonio. Los resultados señalan que la prevalencia de TDAH en los niños de la muestra fue hasta cinco veces superior en aquellos que presentaban los niveles de plomo más elevados y dieciséis veces mayor en el caso del cobre. En menor medida, el equipo también relacionó los índices de cadmio y antimonio con la presencia de este trastorno del neurodesarrollo. La investigación también vincula la exposición al mercurio con un aumento de la desatención, la frecuencia de respuestas omitidas y la inconsistencia en los tiempos de reacción durante las pruebas cognitivas. "Aunque el estudio no demuestra que los metales pesados causen directamente TDAH, sus resultados refuerzan la evidencia de que reducir la exposición a estos elementos favorecería un desarrollo cerebral saludable", defiende la coautora de la investigación e investigadora del Departamento de Psicología de la URV Sharanpreet Kaur.