El lujo de la moda de París
La alta costura muestra en la pasarela de la capital de Francia sus mejores galas para la próxima temporada

Un diseño de Tamara Ralph durante la moda de París.
Cuernos de animal han destacado este lunes en el desfile de Schiaparelli, que ha inaugurado la semana de la Alta Costura en la capital francesa, donde los grandes modistos presentan sus propuestas para la primavera-verano durante cuatro días, hasta el jueves. El bustier o corpiño con estructura, los vestidos y las chaquetas elaborados en exquisitos materiales han sido las prendas que han destacado en la nueva colección de Schiaparelli, diseñadas por el director artístico de la casa, el estadounidense Daniel Roseberry. El desfile ha tenido lugar dentro del calendario oficial, que organiza la Federación de la Alta Costura y de la Moda y una vez más en el interior de una de las grandes alas del Petit Palais, cuyas inmensas ventanas se han cubierto para la ocasión con cortinas negras. De las treinta propuestas que se han desvelado bajo el sello Schiaparelli, la presencia de los cuernos en algunas de ellas era un guiño a la debilidad que sentía la fundadora de la firma por el universo animal. Todas, eso sí, aptas para los momentos nocturnos de mayor glamour, donde el vestido se llega a fusionar en ocasiones con el bustier, surgen colas abullonadas, aunque hay igualmente espacio para faldas tubo y pantalones. Había siluetas que podían recordar a las de los mejores tiempos del diseñador Thierry Mugler (1948-2022), la de una mujer poderosa y rematadamente femenina.
Capilla Sixtina
La idea de esta colección le surgió a Roseberry en Roma, visitando la Capilla Sixtina, en cuyos techos «se mezclan la agonía y el éxtasis, terribles y exquisitos», según explica. A partir de ahí, comenzó a dibujar aguijones y dientes de serpiente, «criaturas reptilianas/arácnidas», como las ha definido, guiándose por la sensación, a la hora de ponerla en pie. «Dejé de pensar en cómo debía ser algo, y en cambio pensé en cómo me sentía al crearlo», ha explicado el creador. Valiéndose de los materiales más refinados, como encaje cortado a mano, plumas reales y de imitación, en seda trampantojo, tul, organza, cristales y pedrería, entre otros, ha construido esta colección; materiales que se combinan en la mayoría de los casos y a los que los artesanos de los talleres de Schiaparelli, con su saber hacer, paciencia y entrega han dado forma.
Si el blanco y el negro dominan, había notas naranja, azul y rojo, notas de neón que se veían por ejemplo en capas de tul bajo el encaje.