Diario de León

La ludopatía en León: «A una persona con juego patológico el café le cuesta 200 euros»

El Programa de Rehabilitación de Ludopatías de Centro de Orientación Familiar atiende a 25 personas con una edad media de 30 años, el 99% hombres

Dolores Cao y María Jesús Domínguez, en la sala donde acompañan a los grupos de rehabilitación.

Dolores Cao y María Jesús Domínguez, en la sala donde acompañan a los grupos de rehabilitación.ángelopez

Carmen Tapia
León

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Un millar de personas han recibido terapia para rehabilitarse de una ludopatía desde 1986, año en el que se puso en marcha el programa que se realiza en el Centro de Orientación Familiar que ofrece el Obispado de León. Actualmente, hay veinticinco personas en tratamiento psicosocial, la mayoría durante más de un año. «El proceso para el tratamiento de las adicciones sin sustancia, como es el caso de la ludopatía, es complejo», explican la psicóloga y coordinadora del programa, Dolores Cao Marqués, y la trabajadora social y socióloga María Jesús Domínguez Pachón.

El 99% de los participantes en las terapias son hombres, «que llegan acompañados por su mujer, su hermana, su madre o su hija». Las mujeres, sin embargo, son casi inexistentes en los grupos de rehabilitación. «Creemos que no están tan acompañadas en el proceso de reconocer el problema».

En sesiones semanales todos los martes a las ocho de la tarde, el grupo que acude a rehabilitación tienen que aceptar un proceso que combina la sinceridad, el control del dinero, la terapia de grupo y los cambios de hábitos. «Lo que más les cuesta es aceptar que otra persona de su elección, de su confianza, controle el dinero que llevan. Y todavía es más difícil si el que asume ese control es el propio afectado porque no tiene a nadie a quien recurrir para ese proceso. En este caso se vuelve más complicado. A una persona con ludopatía el café le cuesta mínimo 200 euros porque no va al bar a tomar algo, su objetivo es jugar a la tragaperras».

La ludopatía es una alteración del comportamiento por la que la persona siente una incontrolable necesidad de jugar a los juegos de azar, sin tener en cuenta las consecuencias negativas. Es una adicción comportamental. La Organización Mundial de la Salud la declaró enfermedad en 1992, un trastorno que coloca el deseo de jugar que por encima de cualquier obligación.

Rehabilitación

La fase de rehabilitación que más cuesta aceptar es la del control del dinero. «Les cuesta aceptar que otra persona controle el dinero del que disponen. Una persona que no tiene adicción al juego no sale a tomarse un café con 200 euros en el bolsillo». Por eso, la sinceridad, la otra «pata» de la terapia, se convierte en imprescindible para solucionar el problema. Sobre todo en un contexto en el que el juego de azar está disponible vía online en cualquier parte del mundo a cualquier hora. «Lo que más crece ahora es el juego online de apuestas deportivas», que comienza en la adolescencia con el grupo de amigos en los locales recreativos. «Empieza como una diversión ocasional, pero llega un momento en el que se deja al grupo para jugar solo en casa. Al ludópata consolidado le gusta estar solo».

El juego patológico comienza con una primera fase en la que se gana, lo que estimula el deseo de seguir jugando para obtener dinero con facilidad. Después, en una línea invisible de separación,  comienzan las pérdidas y la desesperación. «En las apuestas online deportivas las pérdidas son mayores. En los grupos de terapia vienen personas que pierden hasta 7.000 euros al día. Comienzan, ganan y acaban perdiéndolo todo. Esa adrenalina les hace seguir apostanto». En este momento la adicción ya es incontrolable.

La rehabilitación es un proceso que combina la sinceridad, control del dinero, terapia de grupo y cambio de hábitos

Las profesionales aconsejan a las personas que participan en los grupos a que se autoprohíban como jugadores. El registro está disponible en Castilla y León con una duración mínima de 6 meses. En 2024 se incribieron 152 personas. «Todos lo que vienen a terapia se han registrado». Así no pueden acceder a los locales de juego ni física ni online.

Los menores no pueden entrar a los locales de apuestas «pero por lo que nos dicen cuando vienen a terapia siempre hay un adulto dispuesto a jugar por ellos». La edad media de los que buscan rehabilitación ha bajado de los 40 a los 30. «En los grupos tenemos jóvenes de 18 años».

Un millar de personas han recibido terapia para rehabilitarse de una ludopatía desde 1986, año en el que se puso en marcha el programa

Dolores y María Jesús recuerdan que los salones de juegos de azar tienen la obligación de pedir el carné. «Si algún menor o hay alguna persona que esté en el registro de autoprohibición consigue entrar, puede denunciar al local». «Hay personas que se levantan por la noche a jugar. En todo este proceso casi siempre se convive con deudas que pueden ser muy importantes. A veces roban o piden préstamos fáciles a intereses imposibles de asumir, con lo que la deuda crece. Si están en un proceso de rehabilitación tienen más fácil someterse a la Ley de Segunda Oportunidad, para lo que tienen que hablar con un abogado», destacan.

La rehabilitación tiene beneficios evidentes. «Duermen mejor, están tranquilos, se comunican con su entorno y tienen más dinero».

SÍNTOMAS DE JUEGO PATOLÓGICO

Preocupación constante por el juego
Posibles estrategias, maneras de obtener dinero para seguir apostando. 

Necesidad de jugar con apuestas
Alcanzar el nivel máximo de excitación.

No consigue dejar de jugar
Ni siquiera se lo plantea. 

Desesperación
Estrategia para que otros le ayuden con dinero.

Irritabilidad
Cuando alguien quiere separarle del juego.

Insistencia en el juego
Si pierde dinero tiene la seguidad de que lo va a recuperar.

Poca sincesidad
No reconoce su grado de dependencia al juego. 

Actos ilegales
Pueden llegar al fraude para financierse el juego.
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