La lluvia da aire a Doñana
Los resultados de la monitorización de la Estación Biológica de la marisma muestran la inundación excepcional

El leonés Eloy Revilla, director de Donaña, durante la presentación del informe.
El informe Estado de la Biodiversidad de Doñana 2025, presentado este jueves por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), apunta que las lluvias del pasado año dieron un respiro a este espacio natural, donde en cambio persisten retos estructurales a largo plazo.
Los resultados del programa de monitorización de la Estación Biológica de Doñana muestran que la inundación excepcional de la marisma el pasado ejercicio benefició a la vegetación y la reproducción de aves, anfibios e insectos acuáticos.
Los datos reflejan también la persistencia de problemas estructurales como el escaso número de lagunas inundadas, el declive de especies nativas y el impacto de las invasoras, según ha informado el CSIC.
«El agua de este año y la del pasado ha supuesto la estabilización de Doñana, que estaba en una trayectoria negativa a lo largo de la última década para muchos indicadores, no solo para las especies que dependen del agua», indica en una rueda de prensa en Sevilla el leonés Eloy Revilla, director de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC).
Revilla, quien cree que hay motivos para la esperanza pero que es necesario seguir trabajando en la recuperación, destacó que el acuífero ha dejado de empeorar y se ha iniciado una lenta recuperación: «A Doñana este agua le viene muy bien, la marisma está al 90 % de superficie inundada y le sigue entrando». Los datos recabados por la Infraestructura Científica y Técnica Singular Reserva Biológica de Doñana (ICTS-Doñana) confirman que el espacio natural sigue teniendo un enorme valor ecológico, pero también reflejan una situación compleja que combina señales alentadoras con síntomas preocupantes. Las precipitaciones apuntan a una evolución positiva de Doñana, aunque persisten problemas muy importantes que requieren esfuerzos constantes a largo plazo y no se solucionan con un año o dos buenos de lluvias.
Según el CSIC, Doñana ha sufrido durante más de una década precipitaciones por debajo de la media, con una sequía muy acentuada en 2022 y 2023, y el ciclo hidrológico 2024-2025 ha registrado una precipitación total de 675 litros, una cifra superior a la media histórica, situada en 530.
Esta situación excepcional no se ha reproducido en el sistema de lagunas, mucho más dependiente del estado del acuífero que del agua superficial, y solo el 36 % de ellas llegaron a inundarse.