Diario de León

Se confirma el giro laboral: los jóvenes de Castilla y León ya no quieren trabajar para nadie, según un reciente estudio

El XI Informe Young Business Talents revela que los jóvenes de Castilla y León prefieren emprender antes que trabajar por cuenta ajena, marcando un giro laboral sin precedentes

La Generación Z apuesta por la autonomía y el emprendimiento, marcando un giro laboral en Castilla y León.

La Generación Z apuesta por la autonomía y el emprendimiento, marcando un giro laboral en Castilla y León.Getty Images

Patricia de la Torre
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Los jóvenes ya no sueñan mayoritariamente con una nómina fija ni con desarrollar toda su carrera dentro de una empresa tradicional. Prefieren crear la suya propia. El empleo por cuenta ajena pierde atractivo frente al emprendimiento, y el tejido empresarial empieza a percibir que el relevo generacional no está garantizado.

Así lo confirma el 'XI Informe Young Business Talents: La visión de los jóvenes', elaborado por Young Business Talents junto a Abanca y Praxis MMT. El 31,3% de los jóvenes de Castilla y León quiere montar su propio negocio, frente a solo un 12,4% que aspira a trabajar por cuenta ajena.

Este giro no responde a una menor ambición académica. Al contrario. El 71% de los jóvenes de Castilla y León quiere estudiar una carrera universitaria. Es decir, la apuesta por la formación es alta, pero no necesariamente para integrarse en estructuras empresariales tradicionales.

El cambio es profundo y responde a una transformación cultural más que coyuntural. La Generación Z prioriza ser su propio jefe, dedicarse a aquello que realmente le gusta y gestionar su tiempo sin depender de horarios rígidos. La autonomía pesa más que la estabilidad tradicional. La libertad más que la jerarquía.

Lo relevante es que no se trata de una visión ingenua del mercado. El 75,5% de los jóvenes reconoce que emprender con éxito es difícil o muy difícil. Son conscientes del riesgo, pero aun así lo prefieren. Esa combinación de realismo y apuesta por la independencia define buena parte de este giro laboral.

El giro laboral en Castilla y León redefine el futuro empresarial

Solo uno de cada diez jóvenes señala el trabajo asalariado como su primera opción profesional. Y cuando contemplan esa vía, lo hacen bajo condiciones claras: estabilidad en el empleo, salario competitivo y buen ambiente laboral. El contrato indefinido ya no es suficiente argumento si no va acompañado de calidad laboral y propósito.

El informe también refleja que un 36,6% todavía no tiene claro a qué quiere dedicarse. Esa indecisión prolonga la incertidumbre sobre el relevo generacional en sectores tradicionales.

Castilla y León y el pesimismo laboral de la Generación Z

El contexto explica parte de esta transformación. El 40,6% de los jóvenes castellanoleoneses cree que el empleo empeorará en los próximos cinco años. Solo un 24,4% confía en que mejorará. Existe, por tanto, un pesimismo estructural hacia el mercado laboral.

Sin embargo, convive con una percepción de seguridad individual: el 65,9% confía en que encontrará trabajo en menos de un año tras finalizar sus estudios. Desconfían del sistema, pero creen en su propia preparación. De hecho, más de la mitad considera que su generación está mejor formada que la de sus padres.

Además, el 69,2% considera que lo que está estudiando le será útil profesionalmente. No hay una desconexión total entre formación y mercado. Lo que cuestionan no es estudiar, sino el modelo laboral al que acceder después.

La movilidad internacional sigue presente como opción. El 58% estaría dispuesto a cambiar de país por trabajo, aunque la cifra ha descendido respecto a años anteriores. La fuga de talento continúa siendo un riesgo, pero ya no es la única salida que contemplan.

En el ámbito formativo, la vocación es el principal factor de decisión, por delante de las salidas profesionales y del salario potencial. Empresas, Derecho, Magisterio y Marketing se sitúan entre las titulaciones que más interés despiertan. Incluso quienes optan por la universidad no descartan emprender después.

Lo que está ocurriendo en Castilla y León es un cambio de paradigma. La Generación Z no rechaza el trabajo, pero sí cuestiona el modelo tradicional. Busca autonomía, propósito y flexibilidad en un contexto que percibe incierto.

Las empresas que entiendan esta transformación podrán adaptarse. Las que no, podrían enfrentarse a una realidad incómoda: los jóvenes ya no quieren trabajar para nadie. Y esta vez, los datos lo confirman.

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