La Nasa construirá una base en la superficie de la luna
Tras descartar una estación en la órbita, el nuevo proyecto tendrá un presupuesto de 20.000 millones

El cohete SLS en la rampa de lanzamiento.
El plan de la Nasa para llevar de nuevo al ser humano a la Luna sigue dando bandazos a cada paso que da. El último giro en la estrategia de la agencia espacial norteamericana ha sido descartar la construcción de una estación en órbita para apostar por una colonia en la superficie del satélite terrestre.
El plazo establecido es de siete años y su coste, 20.000 millones de dólares. «La agencia tiene la intención de pausar Gateway —la estación en órbita— en su forma actual y cambiar el foco hacia infraestructura que permita operaciones sostenidas en la superficie", anunció este martes el jefe de la Nasa, Jared Isaacman, en un comunicado.
El cambio ocurre tras el anuncio a finales de febrero de una reestructuración del programa Artemis, con el que pretende enviar nuevamente astronautas a la Luna y establecer allí una presencia a largo plazo, pensando en futuras misiones a Marte. En concreto, se añade una nueva misión en 2027 que llevará a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen a la órbita lunar. El alunizaje quedaría para un año después, en 2028, que se haría por partida doble.
Despilfarro
El proyecto Gateway había recibido críticas al considerarse un despilfarro y una distracción de otras misiones lunares. Su misión era servir como plataforma de investigación y estación de transferencia que los astronautas usarían para abordar los módulos lunares antes de descender a la superficie del satélite. Una de las entidades afectadas es la Agencia Espacial Europea (ESA), que participaba en el plan como uno de los actores principales.
«A pesar de los desafíos con algunos equipos existentes, la agencia reutilizará el hardware aplicable y aprovechará los compromisos de sus socios internacionales para respaldar estos objetivos", insistió Isaacman, un multimillonario amigo de Elon Musk que protagonizó el primer paseo espacial privado de la historia.
Sin detallar fechas concretas, Isaacman ha establecido un plazo de siete años y ha explicado que el plan de establecer una colonia se acelerará después de las misiones Artemis 4 y 5, las dos que tienen que desarrollarse en 2028. «No debería sorprender a nadie que estemos pausando Gateway en su forma actual y centrándonos en la infraestructura que respalda las operaciones sostenidas en la superficie lunar", ha insistido. Como queda dicho, su coste se estima en 20.000 millones de dólares.
Mientras tanto, el gigantesco cohete SLS se encuentra de nuevo en la rampa de lanzamiento a la espera de llevar a la órbita lunar Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.
La primera fecha habilitada es el 1 de abril, con una ventana que se extiende hasta el día 6 del próximo mes. El despegue se ha retrasado en varias ocasiones por los fallos detectados en el artilugio, que supera los cien metros de altura. La Casa Blanca trata de acelerar en lo posible sus planes lunares para evitar que China les adelante. Pekín tiene previsto alunizar antes de 2030.
Presencia permanente
Carlos García Galán, español y responsable del programa Moon Base, ha asegurado que la nueva estrategia se enfocará en que Estados Unidos pueda tener una presencia permanente en la superficie de la Luna y que en la tercera fase del proyecto la base tenga tres hábitats y obtenga recursos propios del mismo satélite terrestre.
La fecha objetivo de 2028 se enmarca en una revisión del programa Artemis que aumenta la cadencia de misiones tripuladas. Antes de ese hito, Nasa se prepara para el vuelo Artemis II, la primera misión tripulada del programa, que enviará a cuatro astronautas en una trayectoria alrededor de la Luna y cuyo despegue desde Florida está fijado para abril, tras el reciente regreso del cohete SLS a la plataforma de lanzamiento.
La agencia ha confirmado que el desarrollo de la estación orbital lunar Gateway quedará «en pausa", con prioridad para la infraestructura de superficie y los sistemas de transporte, aunque sin descartar retomar el proyecto más adelante. «No debería sorprender a nadie que estemos pausando Gateway en su forma actual par enfocarnos en la infraestructura que apoya operaciones sostenidas en la superficie de la Luna», indicó Isaacman.