Diario de León

José Luis Sánchez, físico leonés: «La vuelta se hace sin motor, teniendo en cuenta la atracción de la Luna"

El catedrático de Física Aplicada de la ULE explica los objetivos de la misión Artemis II y valora el conocimiento y el desarrollo tecnológico para futuros alunizajes y para la vida en la Tierra

José Luis Sánchez, físico de la atmósfera de la Universidad de León. F. Otero Perandones.

José Luis Sánchez, físico de la atmósfera de la Universidad de León. F. Otero Perandones.FERNANDO OTERO

—¿Qué es la misión Artemis II?

—Es una misión estadounidense, realizada por la Nasa cuyos principales objetivos son dos: llegar a un lugar del espacio en donde, hasta ahora, ningún astronauta ha llegado y dar la vuelta a la Luna, fotografiando con detalle su cara oculta. Para entender este último término, hay que destacar que la luna gira con la Tierra y, aun siendo esférica, su movimiento es tal, que siempre enseña una misma mitad, dejando escondida su otra parte. Esta última es la que se denomina «la cara oculta de la Luna».

—¿Qué se espera conseguir?

—Los principales objetivos son el desarrollo tecnológico, es decir, probar sistemas de navegación y comunicación. Asimismo, comprobar el impacto humano a los viajes de largas distancias, alejados de la tierra. Por último, se pretende recabar información para futuras misiones que incluirán el alunizaje en la luna. Es decir, es una misión de adquisición de conocimientos y desarrollo tecnológico, para que en misiones futuras se consiga instalar una estación habitable en la Luna, que sirva de apoyo para misiones posteriores cuyo objetivo sea llegar a Marte. Cabe destacar que, dado que este tipo de misiones implica un gran número de ensayos de equipos y desarrollos durante el proceso de preparación, acaban desarrollando tecnología para la vida cotidiana. (La manta de emergencias del 112, por ejemplo, se inventó para los astronautas para afrontar los bruscos cambios de temperatura).

—¿Participa España en una parte de esta misión?

—España sí participa en esta misión. Mediante la colaboración entre Airbus y Crisa se ha diseñado y construido el módulo térmico habitable del interior de la cápsula donde viajarán los astronautas. Se han empleado veinte mil piezas. Este módulo, es una parte especialmente importante de la nave, ya que, durante el trayecto por el espacio, encontrarán temperaturas que alcancen los -270ºC. A diferencia de las misiones de la NASA de finales de los años 60 y 70, esta misión es una colaboración internacional.

—¿Cómo explica la física el retorno libre?

—Cuando una nave espacial abandona la zona de influencia terrestre, entra en zonas de ingravidez, y se acerca a la Luna, las cosas cambian. Las mareas se producen por la interacción entre la gravedad de la Tierra y de la Luna. El regreso de una nave espacial al punto de origen terrestre tiene que seguir una trayectoria muy bien definida. Ya la nave no puede hacer uso de ningún motor, por lo que conseguir seguir una trayectoria que vaya teniendo en cuenta la atracción de la Luna, primero y después “dejarse caer” hacia la Tierra no es sencillo. A eso se le llama retorno libre.

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