La Academia de Ciencias Veterinarias despide a su máximo referente

Elías Rodríguez Ferri, catedrático de Sanidad Animal de la ULE, en una de los laboratorios de la Facultad de Veterinaria donde trabaja como docente e investigador. JESÚS F. SALVADORES
La Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León lamenta profundamente el fallecimiento del Prof. Dr. D. Elías Fernando Rodríguez Ferri, Presidente de Honor de nuestra institución, Académico Fundador y presidente de la Academia desde sus inicios hasta fechas muy recientes.
Con su pérdida, la Veterinaria, la Universidad, la ciencia y la vida académica española despiden a una de sus figuras más relevantes. El profesor Rodríguez Ferri desarrolló una trayectoria académica excepcional, marcada por el rigor intelectual, la vocación docente, el compromiso investigador y una permanente voluntad de servicio a la sociedad.
Su prestigio científico y académico quedó reconocido en numerosas instituciones de referencia. Fue Académico de Número de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España y también Académico de la Real Academia de Doctores de España, además de pertenecer, como Académico Correspondiente, a la Real Academia Sevillana de Ciencias Veterinarias y a otras corporaciones científicas. Estos nombramientos reflejan una vida dedicada al conocimiento, a la investigación y a la defensa de la profesión veterinaria en sus más altas dimensiones académicas, sanitarias y sociales.
A lo largo de su carrera recibió importantes distinciones, entre ellas la Encomienda del Mérito Agrícola y la Cruz de la Orden Civil de Sanidad, honores que ponen de manifiesto la trascendencia de su labor en el ámbito agroganadero, sanitario, académico y profesional.
Para esta Academia, su nombre tiene un significado todavía más profundo. El profesor Rodríguez Ferri fue el verdadero motor de la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León desde sus primeros pasos. Como académico fundador y presidente durante más de una década, impulsó con decisión su creación, consolidación y crecimiento. Su visión, su capacidad de trabajo, su constancia y su entrega fueron decisivas para que la Academia alcanzara el reconocimiento institucional y científico que hoy posee. Hasta fechas muy recientes continuó vinculado activamente a ella y, en reconocimiento a su trayectoria y a su papel esencial en la historia de la institución, fue nombrado Presidente de Honor.
Sin embargo, por encima de títulos, cargos y distinciones, quienes compartieron con él trabajo, proyectos y amistad recordarán siempre su calidad humana, su cercanía, su generosidad y su compromiso constante con el progreso de la sociedad a través del conocimiento, la educación y la ciencia. Fue un maestro, un referente y una persona profundamente comprometida con la Veterinaria y con los valores que dan sentido a la vida académica.
La Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León quiere expresar su más sentido pésame a su familia, a sus compañeros, discípulos y amigos, así como a toda la comunidad veterinaria, que hoy siente como propia esta pérdida.
Su legado permanecerá unido para siempre a la historia de nuestra Academia. Descanse en paz.