El clima contra la infancia
Más de 4 millones de niños están expuestos en España a amenazas climáticas combinadas

Un niño se refugia del calor debajo de una fuente
Más de 4 millones de niños (4,1 millones), el 54 % de la población infantil, están expuestos en España a, por lo menos, tres amenazas climáticas combinadas, entre las que figuran las olas de calor y la sequía, según un informe de Unicef, la agencia de la ONU para la infancia.
En el mundo, unos 1.100 millones de niños, casi la mitad de la infancia global, se enfrenta a un mínimo de tres amenazas climáticas combinadas. El documento, titulado Children's Climate Risk Report 2026, muestra la exposición de la infancia a las ocho amenazas climáticas más frecuentes: inundaciones costeras, sequías, calor extremo, incendios, olas de calor, inundaciones fluviales, tormentas de arena y polvo y tormentas tropicales.
En España, las principales amenazas para la infancia son las olas de calor, que afectan a 6 millones de niños, y la sequía (4,2 millones).
Según Unicef, aunque España cuenta con servicios públicos más sólidos que otros países, la infancia «no aparece de forma expresa en los planes de gestión del riesgo", tal y como analizó la agencia de la ONU en su informe Contar con la infancia es una emergencia.
En el cómputo global, casi todos los niños del mundo se enfrentan a, por lo menos, una amenaza climática y más de 4 millones podrían estar expuestos hasta a seis.
La combinación
La combinación de amenazas más extendida es la formada por sequía, calor extremo y olas de calor. Más de 296 millones de niños viven en zonas del mundo expuestas a ellas.
La segunda combinación más frecuente —sequía, calor extremo y tormentas tropicales— afecta a más de 115 millones de niños.
En países de Asia como Pakistán, Bangladesh o Myanmar, la infancia debe afrontar más amenazas climáticas simultáneas que en cualquier otro lugar del mundo y, además, de mayor intensidad.
En la región africana del Sahel, más de 4 millones de niños se enfrentan a la triple amenaza de olas de calor, calor extremo y tormentas de arena y polvo.
El texto analiza también la exposición de la infancia a la contaminación del aire y a la malaria, dos riesgos muy sensibles al cambio climático.
La contaminación del aire afecta a casi todos los niños del mundo (6,4 millones en España) y en torno a 1.000 millones están expuestos a la malaria.