Diario de León

‘Rebaños de bomberas’ para salvar la montaña leonesa

Manuel Rodríguez Pascual reivindica el pastoreo para prevenir incendios, proteger suelos, ciclos hídricos y biodiversidad y consumir carne y lana locales

Un rebaño trashumante extremeño baja de Valverde de la Sierra en el otoño de 2025.

Un rebaño trashumante extremeño baja de Valverde de la Sierra en el otoño de 2025.jc

Ana Gaitero
León

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Manuel Rodríguez Pascual se lanzó en los años 90 a las cañadas y apeaderos de tren donde desembarcaban las merinas trashumantes. Treinta y tantos años después, atesora el mayor caudal de conocimiento sobre esta actividad ancestral que tiene más de 5.000 años de historia y tuvo su esplendor entre los siglos XVI y XVIII en las montañas leonesas por el impulso del Real Concejo de la Mesta.

«En los años 90 vimos un poco de esperanza porque se hizo la ley de vías pecuarias y parecía que esto iba a tener futuro, pero a partir del 2008, con la crisis económica, todo se vino abajo», lamenta. La trashumancia es más que un hecho folclórico como se trasluce en las muchos focos que se ponen con la subida de los rebaños de Extremadura o las riberas y páramos leoneses a los puertos de alta montaña.

Sobre el valor ambiental, productivo y social de la ganadería extensiva ovina que durante milenios ha conformado paisajes que ahora están protegidos como parques naturales o reservas de la biosfera, habló este fin de semana en la Casa del Parque de Babia y Luna, en Riolago, en la segunda jornada Caminos de la Lana.

«Hay que apostar por la ganadería extensiva, no solo por el turismo», recalca Pascual. Esta frase tan sencilla tiene mucha miga. Faltan «políticas adecuadas y planificación sobre qué tipo de país queremos tener», añade. Muchos vientos del siglo XXI se han puesto contra las ovejas en la montaña. El Estado y las comunidades autonómas, particularmente Castilla y León, no han amojonado ni deslindado las cañadas y las infraestructuras, cultivos y propietarios de cotos las achican o cierran su paso como ocurrió en el Valle del Marqués en Correcillas; las juntas vecinales prefieren alquilar los puertos a ganaderos de vacuno, que pueden pagar más porque su margen de rentabilidad es mayor y tampoco hay un relevo generacional formado para reponer a los últimos pastores.

«Cuando se jubilen los pastores de verdad toda la montaña se va a desmoronar», advierte. Pascual pone el foco en medidas como las que se llevan a cabo en Cataluña, donde los productos de ganadería extensiva ovina llevarán el sello de «Rebaños de bomberas» para reconocer el valor ambiental de las ovejas en la prevención de incendios; en Andalucía ya se valora este aporte al cuidado de los montes con ayudas de de 3.000 a 6.000 euros para que limpien cortafuegos y pasten en zonas sensibles.

Extinguir los incendios es mucho más caro: entre 15.000 y 19.000 euros por hectárea. «Hay que pagar el papel de bomberas que tienen las ovejas, evitando los incendios», señaló Rodríguez Pascual. El experto reclama invertir en infraestructuras ganaderas y en formación de buenos pastores», con una valoración social del oficio. Además de los altos costes que supone, «si se dedica todo a la extinción y nada a la prevención de los incendios va a ser catastrófico», pues «las olas de calor secan los pastos rápidamente» y sin ovejas «arden como la yesca y llegan al bosque

Frente a las «grandes inversiones en regadío», echa en falta un apoyo real a la ganadería extensiva, cuyos últimos activos se hunden en el papeleo burocrático y «tienen que pagar por todo: los puertos, las rastrojeras, las guías», mientras les suprimen hectáreas para la PAC porque en el satélite aparecen los montes cada vez más invadidos por el matorral.

«Durante siglos hemos conservado estos paisajes y su biodiversidad porque se ha gestionado de manera eficiente», recalca. El pastoreo convierte a las ovejas en bomberas del monte, equilibran los suelos, los ciclos hídricos y mantienen la biodiversidad, además de proporcionar lana y carne de kilómetro cero. «Las autoridades deberían promover y animar a la población a consumir estos productos locales de ganadería extensiva. Hoy en día compras unas chuletas y te dicen que está producido en España, pero no sabes dónde ni cómo».

Además, en un país que tiene graves síntomas de desertificación y con el alto riesgo de megaincendios con el cambio climático, «los políticos deberían tomar nota».

Manuel Rodríguez Pascual, ingeniero agrónomo y doctor, fue investigador del CSIC en la estación de Grulleros de León. Es autor de más de 200 conferencias y libros como 'Merinas. La industria de la lana' (2024), 'Los puertos y la trashumancia en los valles leoneses de Sajambre y Valdeón' (2008), 'Trashumancia. Paisajes, vivencias y sensaciones' (2006), 'La trashumancia. Cultura, cañadas y viajes' (2001), así como del discurso de ingreso en la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León, 'Lana leonesa para los telares europeos y merinas hacia las Antípodas'.


Ernestine Lüdeke, quince años empujando la trashumancia: "España se olvida de la seguridad alimentaria"


La presidenta de la Fundación Monte Mediterráneo, Ernestine Lüdeke, presentó en Caminos de la Lana su proyecto trashumante de 15 años. Más de 40.000 ovejas han subido a puertos leoneses y palentinos con tres programas europeos. «Sin apoyo a los ganaderos es imposible y este año nos han negado todo», señaló. 
Lüdeke dibujó un panorama «difícil, pero no imposible». La trashumancia es la solución a un gran problema: «En la dehesa no tenemos recursos en verano y en el norte están descontrolados y funcionan como combustible». No es razonable, añade, que la ganadería del sur tenga que importar piensos caros y el desuso del pasto genere incendios y erosión que echa abajo las montañas.
 La seguridad alimentaria «se olvida en España». El covid y las guerras de Ucrania e Irán han reflejado esta vulnerabilidad. Lüdeke defiende que «hay jóvenes que quieren ser pastores, pero hace falta que se les forme, se les pague y tengan condiciones en los chozos».
La Casa del Parque de Babia y Luna en Riolago de Babia (León) acoge en la tarde del sábado 27 de junio las últimas actividades del ciclo ‘Caminos de lana: la huella en el paisaje’, con sendas charlas abierta al público con entrada libre hasta completar el aforo.
El investigador del Instituto de Estudios Sociales Avanzados, IESA-CSIC, Carlos Javier Durá hablará a las 16.30 horas sobre ‘Tierra de lobos. Escuela de pastores’ y a las 18.30 horas será el turno del director de la Estación Biológica de Doñana, EBD-CSIC, Eloy Revilla, quien ofrecerá la intervención titulada ‘Reflexiones sobre predadores, ganadería y biodiversidad’.

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