León con orgullo denuncia el 'sexilio' en el medio rural
El colectivo hace un llamamiento para participar en la manifestación de este sábado 27 de junio, que sale de la plaza de Santo Martino a las 19.00 horas

León con Orgullo salió a la calle con su campaña 'Sexilio' y para animar a participar en la manifestación del sábado.
El sexilio es el fenómeno por el que las personas se sienten obligadas a irse de sus lugares de origen hacia otros lugares para poder vivir libremente su identidad sexual o de género y su orientación sexual. Combatir este problema en León, una provincia eminentemente rural, es el objetivo de León con Orgullo LGTBIAQ+ —nueva denominación de la hasta ahora Awwn LGTBI— en la movilización convocada para este sábado en León, una manifestación que sale a las 19.00 horas de la plaza de Santo Martino.
El rechazo social a la diversidad está detrás del sexilio, por lo que la organización se propone hacer un mayor trabajo en el mundo rural y que las instituciones también focalicen en las pequeñas localidades las actividades para fomentar la acogida a las personas LGTBIAQ+.
«Esa sensación de tener que irse tiene una repercusión psicológica y en la vida de las personas», explica Sebastián Cuatin, miembro de la junta directiva de León con Orgullo.
Del rechazo se puede pasar al odio. En León se han denunciado un total de posibles delitos de odio en 2024, según las últimas estadísticas disponibles. Sin embargo, se sabe que la mayoría de las personas que sufren discriminación o ataques físicos o verbales no denuncian.
«Hay miedo a ir a las autoridades, pero sin denunciar no puede llegarse a un proceso», explicó Cuatin.
La asociación celebró en las vísperas del Día del Orgullo una mesa en la que participaron activistas, el equipo Redo de la Guardia Civil y el área de Participación Ciudadana de la Policía Nacional, que hicieron hincapié en la importancia de la denuncia.
El 71,7 % de la población cree que los derechos de las personas LGTBIQ+ beneficia al conjunto de la sociedad
La educación es otro de los frentes que abordaron en la mesa, al igual que la carencia, en Castilla y León, de una ley «que proteja nuestros derechos», sobre la cual no tienen muchas expectativas en el momento actual, con un gobierno de PP y Vox.
Castilla y León tampoco tiene un observatorio que permita tener unos datos más certeros, alega León con Orgullo. Respecto al tipo de ataques que sufre el colectivo, Cuatin señala que «el foco siempre terminan siendo las personas trans, que, paradójicamente, son las que iniciaron la lucha».
La manifestación del día 27 de junio en León reclama espacios seguros para las personas LGTBIAQ+ y quienes son atacadas por apoyar la diversidad de sexo y género. El caso de la Bianca, mis trans Zamora, víctima de un ataque en La Bañeza es uno de los que más ha conmocionado al colectivo en León, sobre todo tras conocer que las personas presuntamente implicadas fueron puestas en libertad sin cargos. «No entendemos el por qué de esta situación», alega.

Representantes de León con Orgullo en la mesa informativa.
El estudio Diversidad Sexual del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), que publica por primera vez con motivo del día del Orgullo LGTBIQ+, desvela que el 53,1 % de las personas encuestadas, reconoce que en el último año ha presenciado a menudo insultos, burlas, amenazas, golpes, empujones o situaciones de aislamiento hacia personas homosexuales, bisexuales o transexuales.
El 25,3 % de las personas encuestadas señala que a lo largo de su vida ha oído insultos hacia estas personas, como maricón, bollera, sarasa, tortillera o travelo, de forma frecuente, y un 25,3 % dice haber presenciado burlas o malos gestos. Entre las diversidad sexual, el 17 % de las personas cree que en la actualidad, en España, los transexuales están «completamente en riesgo o muy en riesgo», seguidos de las personas gays, con un 11 % de población que así lo piensa.
La diversidad LGTBIQ+ goza de una mayoritaria aceptación en España. El 71,7 % de la población considera que el reconocimiento de los derechos de las personas LGTBIQ+ beneficia al conjunto de la sociedad.
Casi ocho de cada diez cree que una persona transexual puede hablar con naturalidad de su orientación sexual entre amigos, y el 59 % piensa lo mismo con el entorno familiar, aunque solo el 45 % cree que lo puede hacer en su trabajo. Estos porcentajes suben más de diez puntos si la persona en vez de ser transexual es homosexual (gay o lesbiana), según la encuesta del CIS. Casi una de cada diez cree que una persona transexual puede hablar con naturalidad de su orientación sexual entre amigos, y el 59 % piensa lo mismo con el entorno familiar, aunque solo el 45 % cree que lo puede hacer en su trabajo.
La gran mayoría reconoce la bandera arcoíris del colectivo LGTBIQ+ (el 82 % de los encuestados), pese a que un 10 % no está cien por cien seguro.
Siete de cada diez preguntados está «muy de acuerdo» y «bastante de acuerdo» en que los comercios que exhiben la bandera transmiten un mensaje positivo de inclusión y el 65 % piensa que su presencia en espacios públicos fomenta el respeto a la diversidad, pero el 54% solo ve bien que en los edificios públicos se cuelguen banderas institucionales y el 49% la del arcoíris.
El Congreso aprueba la proposición de ley que impone de 6 meses a 2 años por terapias de conversión
De esta forma, los promotores de estos procedimientos podrán ser castigados con penas de entre seis meses y dos años de prisión aunque medie el consentimiento de la víctima.
Ahora, la proposición irá al Senado, donde el PP tratará de «mejorar» la norma para evitar «la indefinición jurídica» de la que adolece, según aseguraron, la actual redacción.
En su exposición de motivos, la proposición de ley planteaba «elevar la respuesta punitiva» para sancionar las denominadas prácticas o terapias de conversión de las personas LTGBIQ+ con el argumento de que no se trata de casos aislados, sino de «una de las formas más graves de ataque y denigración del colectivo».