Harry, Meghan, sus hijo y sus perros ya están en Reino Unido
La familia ha regresado en un avión privado y busca una vivienda propia en los Cotswolds, mientras se conocen nuevos detalles sobre su instalación en el país

Los duques de Sussex, el príncipe Harry y Meghan Markle, regresan a Gran Bretaña.
El príncipe Harry y Meghan Markle ya están en Reino Unido con sus hijos. La familia llegó el miércoles 26 de agosto procedente de California, a bordo de un avión privado. El vuelo salió del aeropuerto de Van Nuys, en Los Ángeles, y el avión aterrizó en Birmingham a las 11:57 de la mañana, según los datos de seguimiento de vuelos citados por el diario The Times. Se trataba de un Bombardier Global Express, un avión de largo alcance que, según las informaciones publicadas, fue fletado a través de Planet Nine Private Air, una compañía de California.
El detalle que más ha llamado la atención después del viaje es su precio. Las estimaciones publicadas sitúan el coste del alquiler del avión en unos 12.000 dólares por hora (más de 10.000 euros). Para un trayecto de aproximadamente diez horas entre California y Reino Unido, el coste del vuelo se situaría en torno a los 120.000 dólares (unos 100.000 euros). El avión elegido era además especialmente grande para un vuelo familiar. El Bombardier Global Express puede transportar hasta trece pasajeros y dispone de dos baños, varias camas y espacio para equipaje. Harry y Meghan viajaron con Archie y Lilibet y, según las informaciones publicadas, también llevaron consigo a sus perros, Pula y Mia.
Mientras encuentran una residencia definitiva, las informaciones más recientes apuntan a que estarían utilizando una vivienda en los Cotswolds perteneciente a un amigo de los Sussex. The Times ha relacionado esa casa con Ian Wace, un multimillonario británico. En esa zona rural del suroeste de Inglaterra estaría centrada la búsqueda de una vivienda permanente para la familia, un lugar en el que se encuentra Highgrove, la residencia privada del rey Carlos, y relativamente cerca está Althorp, la propiedad de la familia Spencer donde está enterrada Diana de Gales. Un informe publicado este martes señala que los Sussex estarían estudiando ya una posible casa, aunque los detalles de la propiedad todavía no han sido confirmados públicamente.
Las propiedades privadas adecuadas para la familia en los Cotswolds podrían costar entre 7,5 y 10 millones de libras (entre 8,76 y 11,68 millones de euros) si decidieran comprar, mientras que el alquiler de una vivienda de características similares podría alcanzar entre 20.000 y 40.000 libras al mes (entre 23.300 y 46.700 euros mensuales). A eso habría que añadir la educación de los niños. Según las estimaciones recogidas por el periódico, dos hijos matriculados en colegios privados de la zona podrían suponer más de 50.000 libras anuales en conjunto, equivalentes a 58.000 euros, dependiendo del centro elegido.
Otro asunto que sigue abierto es la seguridad. Harry y Meghan llegaron a Birmingham sin protección policial visible y acompañados por su propio equipo privado. El príncipe perdió su batalla judicial para recuperar automáticamente el nivel de protección policial que tenía como miembro activo de la familia real, y ahora su seguridad en Reino Unido corre, al menos en buena parte, por cuenta privada. The Times calcula que una protección privada de alto nivel podría llegar a costar millones de libras al año.
En el terreno profesional, también han surgido novedades sobre Meghan. La duquesa estaría negociando su vuelta a la interpretación en una producción de Netflix relacionada con Guy Ritchie y la serie 'The Gentlemen'. La serie ha sido renovada para una tercera temporada, pero su incorporación todavía no está cerrada. People informó este martes que las conversaciones llevan tiempo produciéndose, mientras que ITV ya había señalado antes de la llegada que el proyecto se rodaría principalmente en Reino Unido.