Rescatar el hórreo de Carande
La Comisión Territorial de Patrimonio ha dado luz verde a la rehabilitación integral de este tesoro etnográfico

El histórico hórreo de Carande.
La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de León ha dado luz verde a la rehabilitación integral de un hórreo histórico situado en Carande, una estructura protegida que requiere reparaciones urgentes en su base y tejado. Estos graneros elevados, que tradicionalmente servían para proteger alimentos, se consideran hoy símbolos fundamentales de la arquitectura popular y la resistencia rural en la montaña leonesa.
La restauración abordará el reasentamiento de los pegoyos y la sustitución de aquellas piezas de madera que muestren daños estructurales graves y se reparará el tejado aprovechando al máximo la estructura y las tejas que aún sean útiles, instalando debajo de ellas una lámina impermeabilizante para evitar filtraciones de agua.
León es la tercera región española con mayor cantidad de hórreos, solo por detrás de Galicia y Asturias. Sin embargo, la provincia destaca de manera particular por poseer una diversidad tipológica única, abarcando todos los sistemas de montaje de la caja desarrollados históricamente: sistemas arcaicos, con bastidor y sin bastidor .
El hórreo leonés posee un profundo arraigo histórico. Ya en el siglo I antes de Cristo, el escritor romano Varrón documentó el uso de graneros elevados en Hispania para la conservación de los cereales [4]. Muchos siglos después, en 1918, el investigador polaco Eugeniusz Frankowski elaboró el primer censo formal de estas estructuras en su libro Hórreos y palafitos de la Península Ibérica, dond hacía referencia directa a los ubicados en Riaño, como el de Carande.
El Gobierno de España ha iniciado gestiones para catalogar estas construcciones como Patrimonio Cultural Inmaterial, reconociendo su valor como centros de convivencia y portadores de saberes ancestrales, una identidad etnográfica que aspira al reconocimiento por parte de la Unesco.