El mercado 'agota' a las mujeres en la menopausia
La coincidencia entre un aumento exponencial de la demanda y la falta de stock en las farmacias ha creado una tormenta perfecta que impacta de lleno tanto en la práctica clínica como en el bienestar de las mujeres

Imagen de la obra de Joana Vasconcelos 'Black independent heart'.
Es una crisis silenciosa pero que pasa factura. Pasa desapercibida porque afecta a las mujeres. La presidenta del colegio de Farmacéuticos de León, Montserrat Ávila Escribano, asegura que el desabastecimiento de la terapia hormonal sustitutiva que los médicos recetan para luchar contra los síntomas de la menopausia comenzó en el mes de enero y responde a dificultades específicas relacionadas con la fabricación del medicamento y con fallos técnicos en los dispositivos utilizados para administrar el estradiol. En una provincia como León, en la que el 54% de la población femenina total de la provincia supera los 50 años de edad, es fácil hacerse una idea del alcance del problema.
De hecho, los especialistas urgen a solucionarlo y destacan que se ha convertido en un encaje de bolillos técnico y asistencial. «Como médico, tu consulta se convierte en un rompecabezas: no sabes lo que hay disponible ni las equivalencias con lo que estabas acostumbrada a recetar», explica la doctora Marisa Alija. A la incertidumbre farmacológica se suma el colapso en la atención asistencial, agravado durante los meses estivales. «Te llaman las pacientes sin parar porque no encuentran lo que tenían indicado. Cambias la receta y te pasas una hora más en la consulta hablando con ellas y buscando la mejor alternativa. Hubo un día en verano que tuve que cambiar hasta 15 recetas, porque hay que comprobar equivalencias o cambiar la vía de administración», lamenta la ginecóloga, que detalla la dificultad de pasar de cremas o parches a pastillas, o de unas pastillas a otras.
Retroceso «preocupante»
Y es que, tras años de pedagogía médica para derribar mitos y convencer a las pacientes de que estos tratamientos son seguros y eficaces para su calidad de vida, el desabastecimiento ha provocado un retroceso preocupante. Sin medicación, los sofocos, el insomnio y la sintomatología menopáusica reaparecen con fuerza. «Las pacientes están enfadadas porque han pasado un verano trabajando y durmiendo mal, con mucha sintomatología y, a lo mejor, el nuevo tratamiento que les has dado no les funciona como el anterior», relata la doctora. Al suspender la terapia por falta de stock, los síntomas regresan y las usuarias vuelven en busca de respuestas. Esta escasez ha generado además conductas de acopio por desesperación: «Cuando las pacientes encontraban en una farmacia más de un envase de lo que tomaban, los compraban todos. Parecía contrabando», añade Alija.
Frente a esta situación de tensión en la cadena de suministro, diversas compañías farmacéuticas han emitido comunicados oficiales para informar sobre la situación actual de desabastecimiento y las medidas adoptadas frente a los problemas de distribución que afectan a varios tratamientos destinados a la menopausia.
Por un lado, la fuerte subida en las solicitudes del mercado ha obligado a ajustar la producción: Laboratorios Seid ha triplicado su capacidad de producción y aprovisionamiento mensual para garantizar el flujo constante de Oestraclin y Seidigestan. Por su parte, Theramex gestiona entregas intermitentes del fármaco Bijuva mientras adelanta la llegada de Femoston a las farmacias y asegura la distribución de gran parte de la gama Evopad para contrarrestar la escasez generalizada. La presidenta del Colegio de Farmacéuticos subraya precisamente esta diferencia: existen medicamentos con la misma composición, pero no necesariamente con el mismo mecanismo o forma de aplicación. El hecho de que todos incorporen estradiol no implica que puedan sustituirse directamente unos por otros. En el caso de Gedeon Richter, la compañía atribuye las restricciones temporales del spray Lenzetto a un crecimiento imprevisto de la demanda internacional, y proyecta que a lo largo de 2027 logrará una normalización progresiva de su inventario. A estos desajustes se suma la retirada definitiva de algunos productos. Es el caso de Organon Salud, que ha notificado de manera formal el cese definitivo en la comercialización de Duavive debido a la expiración de su acuerdo comercial con el laboratorio fabricante.
Opacidad
A pesar de los movimientos de la industria, entre el colectivo médico persiste la sensación de falta de explicaciones claras sobre la magnitud del problema. Se han barajado diversas hipótesis, como el «efecto dominó» provocado por la falta inicial de determinados geles, el aumento del interés generalizado o incluso la prescripción para mujeres trans. Sin embargo, para la doctora Alija, estas explicaciones no bastan: «Se habla del uso en mujeres trans, pero para mí son muy pocos casos y no justifica lo que ha ocurrido. Ni las autoridades ni las sociedades científicas nos han aclarado el motivo real de esto». Ante esta opacidad y el impacto directo en la salud de las mujeres, la clase médica exige soluciones estructurales para que la continuidad de los tratamientos esté garantizada. «Lo que les diría es que tienen que actuar ya y diseñar un plan de prevención para que esta situación no se vuelva a repetir», concluye Alija.