Diario de León

El 'sindios' del muerto de Astorga

El cuerpo romano hallado en julio del año pasado en Astorga lleva más de trece meses varado en Ponferrada pese a la petición del ayuntamiento maragato

Imágenes que constan en el informe de Astorga del interior de la tumba.

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Cristina Fanjul
León

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Hay un muerto que no consigue el descanso después de un año. Entonces, en julio de 2025, unas obras en un supermercado de Astorga destaparon una de las necrópolis de la antigua ciudad romana y, con ella, el cuerpo de un alto dignatario romano que, a día de hoy, continúa varado en el Instituto de Medicina Legal.

Era la una de la tarde de un viernes y el juez decidió levantar el cadáver que desde hacía dos mil años había reposado en su interior. Se hizo, según consta en un informe del ayuntamiento de Astorga, sin avisar a los técnicos de arqueología. Cuando la resposable llegó, el cuerpo ya había sido trasladado al Anatómico Forense de Ponferrada. Después viajó hasta Madrid y, semanas después, de nuevo al Bierzo.

El documento revela que la cubierta de ladrillo de la tumba se encontraba completamente arrasada y reventada, con lo que se perdió su disposición original. «Además, se había procedido a la apertura del sarcófago de plomo que albergaba al individuo, probablemente mediante el uso de alguna herramienta o maquinaria de tipo mecánico. Esta intervención se realizó sin supervisión arqueológica, lo que impidió documentar la posición original de los elementos estructurales y del contenido del depósito funerario. Cabe señalar que el arrasamiento de la cubierta de ladrillo, aunque lamentable desde el punto de vista arqueológico, puede justificarse en el contexto de las obras de cimentación que se estaban llevando a cabo, ya que en ese momento aún no se había identificado la naturaleza funeraria del hallazgo. No obstante, una vez constatado que se trataba de un enterramiento claramente delimitado, y además de una notable y evidente calidad constructiva, no resulta procedente la apertura del sarcófago». El expediente, al que ha tenido acceso este periódico, explica que todo ello impidió documentar la posición original de los elementos estructurales y del contenido del depósito funerario y provocó la pérdida de información científica potencialmente relevante.

«Todo fue un sindios», destacan fuentes municipales de la capital maragata, que aseguran que el ayuntamiento cumplió con el protocolo que debe seguirse siempre en casos como este. De hecho, ya el pasado viernes informaron a DIARIO DE LEÓN que hace meses solicitaron a la la Junta, administración competente, la devolución del cuerpo para que fuera depositado en el museo romano.

Ayer, el Servicio Territorial de Cultura aseguraba que la petición acaba de llegar a la Junta: «El juzgado de Astorga remitió por primera vez un oficio del Instituto de Medicina Legal el 31 de agosto de 2026. En él, advertía que los restos hallados en las excavaciones con motivo de la ampliación del supermercado están a disposición de quien vaya a tener la custodia. El 8 de septiembre se comunica al ayuntamiento de Astorga dicha situación con el objetivo de que se haga cargo. Hoy, 23 de septiembre —por ayer— el ayuntamiento de Astorga nos comunica que se hacen cargo de los restos y quedarán en el Museo de Astorga».

Entre tanto, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Subdivisión de Ponferrada) rechazaba informar sobre la cuestión y remitía al TSJ de Burgos, que el lunes contestaba que carecía de información sobre el contenido de pruebas periciales ni diligencias de investigación por su carácter reservado. Añadía que el Tribunal de Instancia 1 de Astorga comenta que ese asunto se archivó y se remitió a la Junta por su posible interés cultural y arqueológico.

En el informe de Astorga, redactado el 29 de julio de 2025, los responsables municipales ya solicitan al juzgado instructor el depósito temporal de los restos óseos, con el fin de proceder a su estudio arqueoantropológico en coordinación con el Servicio Territorial de Cultura en cuanto sea posible y que facilite, a fin de completar la documentación arqueológica del hallazgo, el informe forense del individuo recuperado en el interior del sarcófago y la documentación fotográfica realizada previo al levantamiento de los restos humanos que albergaba el sarcófago, Asimismo, hace constar que con fecha 28 de julio de 2025, la arqueóloga recogió los sedimentos restantes en el interior del sarcófago, una vez que la Policía Científica había retirado los restos humanos. «Estos sedimentos han sido trasladados al Museo Romano, con el objetivo de cribar la tierra y comprobar si contiene materiales asociados al ajuar, al propio individuo u otros elementos de interés arqueológico que puedan haber pasado inadvertidos durante la intervención policial», termina el documento.

Hallazgo

Los trabajos descubrieron un monumento sepulcral romano con muros de ladrillos colocados de canto y cubierta con tejas curvas cuyo interior escondía un?sarcófago de plomo de 1,93 metros de largo y 40 centímetros de ancho. Este tipo de ataúdes, muy poco frecuentes en la Hispania romana, eran utilizados entre los siglos I y IV d.C. y solían reservarse para individuos de alto estatus económico o social.

El uso del plomo, un material costoso y pesado, requería una estructura de soporte importante, lo que refuerza la hipótesis de que el difunto era una persona notable en la sociedad romana local. Su hallazgo en Astorga, que era un nodo esencial de la red romana en el noroeste ibérico, apunta a que esta tumba pudo albergar a una figura de gran relevancia en la antigua Asturica Augusta. La necrópolis se encuentra en la vía romana que enlazaba la ciudad con Lucus Augusti, en la actual Nacional VI.

Sin embargo, la intervención previa de la policía científica supuso una alteración parcial de contexto arqueológico original y afectó a la posición primaria de los restos óseos, a la posible existencia de elementos asociados (ajuar, marcas estructurales, estratigrafía de cierre) y a la documentación precisa del entorno inmediato de la sepultura. Todo ello comprometió la lectura estratigráfica y funcional del conjunto y dificulta la correcta interpretación de hallazgo.

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