San Juan de Dios reconoce en León a quienes hacen de la solidaridad una herramienta de inclusión
Las primeras Granadas Solidarias distinguen a ADAVAS, Grupo Oblanca, Cáritas, la Cultural y Deportiva Leonesa y la deportista María Martín-Granizo
Entrada del Hospital San Juan de Dios.
La lucha contra la violencia de género, la inserción laboral de personas en situación de vulnerabilidad, el acompañamiento a quienes se encuentran en riesgo de exclusión y el compromiso social del deporte centraron este jueves en León la primera edición de las Granadas Solidarias, una iniciativa impulsada por San Juan de Dios Castilla y León para reconocer y visibilizar a personas y entidades comprometidas con la construcción de una sociedad más inclusiva.
El encuentro reunió a representantes de los ámbitos social, empresarial e institucional y distinguió a la Asociación de Ayuda a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia Doméstica (ADAVAS), el Grupo Oblanca, Cáritas Diocesana de León, la Cultural y Deportiva Leonesa y la deportista leonesa María Martín-Granizo.
El director gerente del Hospital San Juan de Dios de León, Juan Francisco Seco Martín, defendió durante el acto una concepción amplia de la solidaridad, que puede ejercerse desde distintos ámbitos de la sociedad con un objetivo común: «proteger la dignidad de las personas y favorecer su inclusión».
El delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, destacó por su parte el significado del lema elegido para esta primera edición, Nos reconocemos en cómo cuidamos. Diego incidió en la importancia de generar oportunidades para las personas que afrontan situaciones complejas y señaló que los retos sociales requieren la implicación conjunta de administraciones, entidades, empresas y ciudadanía.
Reconocimiento a la lucha contra la violencia sexual
Una de las Granadas Solidarias recayó en ADAVAS, organización que trabaja desde 1991 en la atención a víctimas de violencia sexual y de género. Su presidenta, María Josefa López Carbajo, reivindicó durante el acto la necesidad de continuar avanzando en la prevención y, especialmente, en la educación como herramientas para combatir la violencia machista.
El reconocimiento puso en valor la trayectoria de una entidad que durante décadas ha acompañado a mujeres víctimas de violencia y ha desarrollado una labor de sensibilización y prevención en la sociedad leonesa.
El empleo como vía para recuperar la autonomía
En el ámbito empresarial, el galardón fue para Grupo Oblanca, por su apuesta por la contratación de personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad, entre ellas participantes en el Programa de Protección Internacional (PPI) de San Juan de Dios de León.
La directora de Comunicación y Cultura Corporativa del grupo, María Ruiz Maqueda, puso el foco en la capacidad del empleo para proporcionar autonomía y estabilidad y permitir a las personas afrontar nuevos proyectos de vida.
Cáritas, por el acompañamiento a las personas vulnerables
Las primeras Granadas Solidarias también reconocieron la labor de Cáritas Diocesana de León en el apoyo a personas y familias en riesgo de exclusión.
Su directora, Aurora Baza Rodríguez, defendió una concepción de la solidaridad que vaya más allá de la ayuda puntual y que permita generar oportunidades de inclusión y acompañamiento a largo plazo para quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
La Cultural, por convertir el deporte en una herramienta de integración
El deporte tuvo también su espacio en la ceremonia con el reconocimiento a la Cultural y Deportiva Leonesa, distinguida por su contribución a la cohesión social.
La consejera ejecutiva del club, Natichu Alvarado, destacó el potencial del fútbol como herramienta de integración y sensibilización y reivindicó una mayor inclusión de las personas migrantes.
María Martín-Granizo, ejemplo de superación
La quinta protagonista de la jornada fue la deportista leonesa María Martín-Granizo, reconocida por su trayectoria en el deporte adaptado. Nacida con una agenesia femoral en la pierna derecha, ha construido una destacada carrera en disciplinas como el esquí y el surf.
Martín-Granizo no pudo acudir personalmente a la ceremonia al encontrarse entrenando en Ushuaia (Argentina), pero agradeció el reconocimiento a través de un vídeo. Su madre, Natalia Ferreiro, recogió el premio en su nombre y puso en valor el carácter inspirador de su trayectoria, especialmente para otros menores con discapacidad.
La jornada se completó con una conferencia del músico y activista sierraleonés Anthony Seydu, fundador de la ONG Diamond Child School of Arts & Culture. Seydu compartió su experiencia y defendió la educación y la música como herramientas capaces de generar procesos de transformación social.
El consejero provincial de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios, Juan José Ávila, fue el encargado de clausurar el encuentro. En su intervención defendió la necesidad de reforzar la colaboración entre entidades sociales, empresas y administraciones para afrontar los desafíos sociales actuales.