El cirujano español que creó la técnica usada con el papa León XIV para reducir el dolor
El especialista español desarrolló en 2010 un procedimiento mínimamente invasivo que reduce el dolor y facilita la recuperación

Diego González Rivas, uno de los mejores cirujanos del mundo que ha operado a más de 10.000 personas en 138 países.
El cirujano español Diego González Rivas aseguró este miércoles que la técnica empleada para operar al papa León XIV reduce el dolor y favorece la recuperación de los pacientes. El especialista, que habló con EFE desde Shanghái, explicó que el equipo del hospital Gemelli de Roma, donde fue intervenido el pontífice, recibió formación en este procedimiento en la ciudad china.
La técnica, denominada Uniportal VATS, fue desarrollada por González Rivas en 2010 y permite realizar cirugía torácica videoasistida a través de una única incisión de unos tres centímetros, por la que se introducen tanto una cámara como los instrumentos quirúrgicos. Según el cirujano, sus principales ventajas son la reducción del dolor posoperatorio, una mejor recuperación funcional y una menor estancia hospitalaria. «Es menos doloroso, tiene una mejor recuperación funcional, el paciente se va antes para casa», resumió.
El Vaticano informó de que León XIV, de 71 años, fue sometido este martes a una intervención para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho, después de confirmarse un adenocarcinoma pulmonar. La operación se realizó mediante cirugía videoasistida y, según el parte médico, concluyó sin complicaciones.
González Rivas detalló que los instrumentos empleados en Uniportal VATS cuentan con articulaciones que permiten trabajar simultáneamente a través del mismo acceso sin interferir entre sí. A ello se suma el uso de cámaras de alta definición, que ofrecen una visión detallada de las estructuras internas del tórax y facilitan el trabajo del equipo quirúrgico.
No obstante, el especialista advirtió de que una lobectomía, como la practicada al pontífice, es una intervención compleja que requiere cortar una arteria, una vena y un bronquio. Entre las posibles complicaciones figuran las hemorragias y las fugas de aire, que pueden obligar a mantener durante más tiempo un drenaje torácico.
Aunque consideró que estos riesgos son «mínimos» en «manos expertas», evitó hacer pronósticos sobre la evolución del Papa o sobre su capacidad para retomar los compromisos previstos en su agenda. Entre ellos figura un viaje a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre.
Shanghái, centro de formación internacional
El cirujano español vinculó la preparación del equipo del Gemelli con el programa de formación que puso en marcha en 2013 en el Shanghai Pulmonary Hospital, centro en el que desarrolla parte de su actividad profesional.
«Todos los cirujanos de Gemelli del equipo estuvieron aquí», afirmó. Entre los profesionales que recibieron formación en Shanghái citó a Stefano Margaritora, quien dirigió la operación del Papa, y a Elisa Meacci, integrante del equipo quirúrgico.
González Rivas insistió en que dominar esta técnica requiere tiempo y una preparación continuada. «No es una técnica que se aprenda en un día ni en una semana, necesita tiempo», advirtió. El aprendizaje combina cursos especializados, prácticas con animales y cadáveres, visitas a hospitales, observación de intervenciones y estudio de publicaciones científicas.
La experiencia acumulada resulta determinante para adquirir destreza. «Cuantos más casos hagas, más experiencia vas a tener y más facilidad vas a tener para dominarla», señaló.
La colaboración con el hospital romano también ha incluido cursos conjuntos en sus instalaciones, donde el propio González Rivas ha realizado intervenciones demostrativas con Uniportal VATS en cuatro o cinco ocasiones.
El especialista, que pasa aproximadamente cinco meses y medio al año en Shanghái, destacó el volumen de actividad quirúrgica del centro chino como una oportunidad para que los profesionales visitantes observen numerosos casos y profundicen en el procedimiento. Durante su actual estancia de dos semanas participan 18 profesionales de distintos países que siguen la actividad del hospital.
Según las cifras facilitadas por el cirujano, el programa de formación de Shanghái ha preparado a más de 1.200 especialistas de todo el mundo, consolidando este centro como un referente internacional en el aprendizaje de una técnica que busca reducir el impacto de la cirugía torácica y facilitar la recuperación de los pacientes.