Las explosiones y la caída de restos hicieron creer a algunos que estaban atacando Estados Unidos
Los restos del transbordador Columbia cayeron sobre una extensa zona de Texas y estados vecinos tras la desintegración. Las explosiones y la caída de trozos de la nave pusieron de manifiesto el clima de guerra que vive el país y algunos de los que las escucharon creyeron que el país era objeto de un ataque, según radioemisoras locales. En una triste coincidencia, uno de los trozos del Columbia, que llevaba a bordo al primer astronauta israelí, Ilan Ramon, cayó sobre un pueblo llamado Palestina, a pocos kilómetros de Dallas. «Escuchamos un enorme ruido y después nuestra casa comenzó a temblar. Duró alrededor de un minuto y medio. Parecía que un tren estaba pasando por el patio trasero», dijo un testigo a la cadena de televisión CNN. Nacogdoches, un pequeño pueblo del estado, parece haber sido el más afectado por la lluvia de escombros de la nave que quedaron sembrados sobre las calles y algunas de sus casas. «Hay pedazos metálicos por todas partes. Algunos parecen ser de equipos de la nave. Hay uno de más de un metro de longitud», dijo el barbero James Milford a una radioemisora local. El dentista Jeff Hancock señaló que un fragmento de más de 40 centímetros de largo hizo impacto sobre el techo de la oficina donde tiene su consulta. La NASA advirtió repetidamente que se «debe evitar el contacto con cualquier fragmento de la nave debido a la naturaleza tóxica de los combustibles utilizados» por la nave. La NASA declaró en estado de emergencia el este de Texas, donde se encuentra la zona de Dallas-Forth Wort y prohibió los vuelos privados sobre el lugar.