Los científicos apuestan por el electroshock para tratar la depresión
Los autores de una revisión sistemática, publicada esta semana en la última edición de The Lancet, concluyen que hay una base de evidencias a favor del uso de la terapia electroconvulsiva (electroshock) para tratar la depresión. Los investigadores concluyen que puede ser mejor que la terapia con medicamentos para tratar afecciones depresivas a corto plazo, pese a que el uso de electroshock se asocia con limitaciones en la capacidad cognitiva, especialmente en la memoria. Los autores del nuevo trabajo, pertenecientes a la Universidad de Oxford (Reino Unido), revisaron 73 experimentos en los que se emplearon electroshocks en varias modalidades y comparados con diversas terapias, como la de medicamentos, o tratamientos clínicos. La terapia electroconvulsiva real era mucho más eficaz que la simulada; el tratamiento con electroshock también mostró ser más efectiva que la farmacoterapia y más eficaz que el electroshock unipolar. Los científicos estudian ahora poner en práctica este antiguo sistema.