Aplazada hasta el 3 de junio la vista del recurso a la sentencia de lapidación de Amina Lawal

Morirá apedreada
Un año después de que se dictara su condena a muerte, la suerte de Amina Lawal sigue en el aire. El tribunal islámico de apelación del estado de Katsina, al norte de Nigeria, volvió a aplazar este martes la celebración de la vista del recurso contra la sentencia que pesa sobre esta mujer, condenada a morir lapidada por adulterio. Como nueva fecha se fijó el próximo 3 de junio, cuando los magistrados del tribunal religioso deberán ratificar o no la pena dictada en marzo del 2002 por el tribunal local de Funtúa en aplicación de la «sharía», la interpretación más integrista de la ley coránica que rige en los doce estados del norte del país. Según informaron fuentes judiciales, tras una corta audiencia, el abogado de la defensa, Musa Aliyu Yawuri, llegó a un acuerdo con los fiscales del Estado para que el proceso sea aplazado hasta el 3 de junio al constatar que sólo dos de los cuatro jueces del Tribunal se habían presentado a la audiencia. El 22 de marzo del 2002, Amina Lawal fue condenada a morir lapidada por haber tenido un hijo fuera del matrimonio; la sentencia fue confirmada en agosto del 2002 y, en principio y a expensas del recorrido procesal de los recursos, la ejecución debería tener lugar en el 2004, cuando el bebé acabe el periodo de lactancia concedido por los magistrados. Fuentes jurídicas de la Asociación Baobab, encargada de la defensa de Amina, y de las ong implicadas en el caso, interpretaban este nueva demora como «un buen síntoma». Presión exterior Los dos meses de plazo permitirán mantener además el «crescendo» de la presión exterior, abanderada por Amnistía Internacional (AI), que ya ha reunido más de 3''5 millones de firmas electrónicas (el 40% en España), por la libertad de esta mujer de 31 años, divorciada, y a la que un vecino dejó embarazada bajo promesa de matrimonio que no cumplió. A pesar de la incertidumbre añadida con cada aplazamiento, el pesimismo inicial ha ido dando paso a la esperanza de una anulación de la condena. Juega a favor el precedente de su compatriota, Safiya Husseini. Hace justo un año un tribunal de apelación regional dejaba sin efecto la lapidación ordenada por una instancia inferior en aplicación de la «sharía», también por haber alumbrado un hijo fuera del matrimonio. Pero incluso en el supuesto de que el tribunal islámico de apelación de Katsina confirmara el veredicto sobre Amina, cabrían aún dos vías de recurso ante instancias jurídicas federales.