Después del partido, Manuel salió en defensa de dos jóvenes hinchas del Compostela acosados por un grupo de radicales. El 061 lo recogió en esta zona, pero ingresó cadáver en el Hospital Clínico.
El concejal compostelano Jacobo Pérez Paz también fue víctima de las agresiones.
La familia del fallecido, muy afectada, presidió la ceremonia.
La muerte del seguidor coruñés reabre el debate sobre la seguridad en los campos de fútbol y el comportamiento de las aficiones radicales.
Más de dos mil personas asistieron al entierro de Manuel Ríos en el cementerio parroquial de Montouto, Abegondo.
La novia de Manuel, uno de los principales testigos de la agresión, asistió al entierro muy conmocionada.
Las muestras del dolor tras la muerte del seguidor y las manifestaciones de repulsa se han sucedido por todos los campos de fútbol del país.
Todos los testimonios apuntaron desde el principio a Gabriel Rodríguez como artífice de la agresión.
Gabriel Rodríguez es el único detenido que ha pasado a disposición judicial. Era un conocido ultra perteneciente al grupo radical, "Los Suaves". Él mismo entregó un regalo a Bebeto en uno de sus homenajes.