El 87,2% considera que la violencia está muy extendida en la sociedad
El 67,6% de los jóvenes cree que los españoles son aún racistas
Los inmigrantes son necesarios para trabajar en lo que no quieren realizar los nacionales
Dos de cada tres jóvenes (67,6%) creen que, en general, los españoles son racistas y poco tolerantes con los inmigrantes, frente a una cuarta parte (26,1%) que lo niega. Sin embargo, un 71,2% cree que un grupo político con ideología racista o xenófoba no tendría adeptación en nuestro país y un 83,1% asegura que, personalmente, no lo votaría. Según un sondeo inédito del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), realizado dobre 1.500 entrevistas a jóvenes de 15 a 29 años en junio de 2002, un 84,5% desaprueba la acción de los grupos contra inmigrantes y minorías éticas surgidas en algunos países europeos, aunque un 10,5% confiesa que votaría a un partído político con esta ideología «si aumentara el asentamiento de inmigrantes en España y llegara a suponer un problema grave». Aunque un tercio cree que España es tolerante con los inmigrantes, el 52% los ve con desconfianza e indiferencia y un 44,8% cree que la inmigración tiene «más inconvenientes que ventajas» para España, principalmente el aumento del paro (27%) y de la delincuencia (23%). Un 28,6% opina todo lo contrario. Seis de cada diez consultados cree que el número de inmigrantes que vive en España es «excesivo», aunque la mitad reconoce que en su barrio, pueblo o ciudad hay muy pocos extranjeros. Además, tres cuartas partes (72,3%) admiten que en su grupo de amistades tampoco hay inmigrantes. Al mismo tiempo, reconocen mayoritariamente que los trabajadores extranjeros en España que proceden de países menos desarrollados «desempeñan trabajos que los españoles no quieren hacer» (85,1%) y no creen que quiten empleos a los españoles (56,9%). No obstante, también creen que, «al aceptar sueldos más bajos, hacen que bajes los salarios de los españoles» (50,3%) y que su presencia «favorece el incremento de la delincuencia» (60,8%). De hecho, y de forma general, ocho de cada diez jóvenes (82,7%) creen que la violencia está bastante o incluso muy extendida en la sociedad, aunque no en todos los ámbitos que ellos frecuentan. Así, sólo la ve un 2,6% en su entorno familiar; un 3,1% en su trabajo y un 6,6% en el centro de estudios. Sin embargo, los porcentajes aumentan en lo que se refiere al entorno cercano (17,3%) y, sobre todo, a las zonas de ocio (49,9%). Las causas de la violencia juvenil radican en el consumo de alcohol y drogas (92,2%), el propio carácter de la persona (87,6%), el entorno social (84,5%), o el hecho de haber sufrido malos tratos físicos (74,6%). En menor medida acusan al nivel cultural (65,2%), la situación económica (54,5%).