El incremento de la prevalencia es especialmente significativo a partir de los 85 años de edad
Los casos de Alzheimer en EE.UU. se triplicarán dentro de 50 años
Esta enfermedad llegará a afectar a 13,8 millones de ancianos dentro de medio siglo

Paciente del centro de día de Alzheimer en una terapia
La prevalencia de la enfermedad de Alzheimer se triplicará entre las personas mayores de Estados Unidos en los próximos 50 años a menos que aparezcan nuevos tratamientos, según las conclusiones obtenidas de un estudio prospectivo realizado por un equipo de investigadores pertenecientes al Centro Médico Rush-Presbiterian-St. Luke's de Chicago que publica en su última edición la revista Archives of Neurology . Las estimaciones de los expertos, peores de las inicialmente previstas, indican que de los 4,5 millones de afectados por la enfermedad (con edades a partir de 65 años) en la actualidad se pasará a 5,7 en 2020, a 7,7 en 2030, a 11 en 2040 y a 13,2 en 2050. Estas proyecciones proceden del análisis de la incidencia, es decir, número de casos nuevos por año, de la enfermedad durante cuatro años entre 3.913 mayores de 65 años de Chicago, así como de la prevalencia de la patología en Estados Unidos a partir de proyecciones demográficas del censo y del registro de fallecimientos en el Centro Nacional de Estadísticas sobre Salud. El incremento de la prevalencia es especialmente significativo entre los mayores de 85 años. En esta franja de edad, Estados Unidos pasará de los 1,8 millones de pacientes del año 2000 a 8 millones 50 años después. En otras franjas de edad, como el rango de 75 a 84 años, la patología duplicará su prevalencia de 2,4 a 4,8 millones, mientras que entre las personas de 65 a 74 años sólo se registrará un tímido aumento de los 300.000 pacientes de 2000 pasará a unos 400.000 a mediados de siglo. A juicio del investigador principal, el profesor Denis A. Evans, «el incremento de las tasas de mortalidad tras los 65 años significa que más gente alcanza edades avanzadas, con lo que el riesgo de Alzheimer es mayor». «Estas proyecciones refuerzan la creencia general de que debemos hacer lo que podamos lo antes posible contra el avance de la enfermedad, sobre todo en edades avanzadas, si queremos evitar que se registren tasas tan elevadas en el futuro», concluyó.