| Reportaje | Una fría y flagrante traición |
La memoria de Diana, en juego
El ex mayordomo de Lady Di, Paul Burrell, se siente legitimado para desvelar los secretos de la princesa, mientras que los hijos de la reina de corazones corren un tupido velo sobre el pasado
El ex mayordomo de Diana, Paul Burrell, y los hijos de la princesa, Guillermo y Enrique, luchan, cada uno a su modo, por proteger su memoria: Burrell, «defendiendo su rincón» en el mundo, y los príncipes, corriendo un velo sobre el pasado. Burrell, que durante más de veinte años trabajó para la familia real británica y, en el último periodo, sirvió a lady Di, se siente legitimado para desvelar los secretos de la atormentada aristócrata en su libro Un deber real , que será publicado la semana próxima. En una declaración leída a los periodistas, el ex criado se confesó «entristecido» por las acusaciones de «traición» de los príncipes, e insistió en que su libro es «un tributo» a Diana, con la intención de «protegerla». En la tarde del viernes los hijos de Carlos de Inglaterra y Diana de Gales divulgaron un comunicado sin precedentes en el que acusaron a Burrell de «fría y flagrante traición» a la memoria de su madre. También afirmaron que la princesa se hubiera sentido «humillada» por el goteo de secretos y le pidieron que atajara las revelaciones. En esta historia palaciega, el ex mayordomo ha pasado de ser «La Roca» de Diana, su «lavadora emocional» -como, al parecer, ella le llamaba-, a convertirse en el villano del reino. Permanece encerrado en un hotel británico, cercano al pueblo donde vive con su familia, rodeado de periodistas que esperan nuevas declaraciones. Pero el ex mayordomo, que en sus años de servicio presenció la ruptura del matrimonio de Carlos y Diana, mantiene, por el momento, un absoluto silencio.