Esta línea de preservación de los animales complementa la de conservación de sus hábitats
La congelación es un seguro de vida para especies amenazadas
Lince, oso, visón europeo y foca monje serán las primeras en beneficiarse
La ministra de Medio Ambiente, Elvira Rodríguez, y el presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Emilio Lora-Tamayo, han firmado un convenio de colaboración que permitirá la creación de un banco de células germinales de especies de fauna silvestre en peligro de extinción que permitirá mantener la diversidad genética y criar nuevos ejemplares. La investigación tendrá una duración de dos años y cuenta con un presupuesto de 260.000 euros que será financiado al 50% por ambas instituciones. Con esta iniciativa se abre una innovadora línea de preservación de especies animales amenazadas que complementará los trabajos de conservación de su hábitat, imprescindibles para restaurar las poblaciones en el medio natural. Según afirmó la ministra durante la firma del protocolo, «su puesta en marcha supone un seguro de vida para especies tan emblemáticas de nuestra fauna como el lince ibérico, el oso pardo, el visón europeo o la foca monje». En el Banco de Germoplasma, cuyo objetivo no es la clonación de especies extinguidas, se almacenarán y conservarán congeladas muestras de semen, óvulos y embriones, y se centrará principalmente en las incluidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en las categorías «en peligro de extinción» o «vulnerable». Experiencia pionera La primera fase del proyecto se centrará en la investigación y puesta a punto de los protocolos de congelación de muestras con potencial reproductivo de cada especie amenazada para, posteriormente, iniciar el almacenamiento de las mismas. Las muestras que entran a formar parte del banco de germoplasma pueden obtenerse de animales vivos o muertos, aunque en este último caso se deberán tomar poco después del fallecimiento del animal. La crioconservación de material genético es una iniciativa realmente pionera en España, aunque a nivel mundial existen experiencias similares realizadas con tigres, gacelas y leones. El intercambio de material genético entre poblaciones mediante el empleo de gametos se realiza de forma más económica que el intercambio de animales y se evitan los riesgos sanitarios asociados a la introducción de individuos en poblaciones diferentes. Asimismo, se elimina la necesidad de extraer un número elevado de individuos de poblaciones naturales bien para introducirlos en otras poblaciones, bien para iniciar programas de cría en cautividad. La sede del Banco de Germoplasma estará ubicada en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, dependiente del CSIC, será coordinado por Eduardo Roldán (Departamento de Ecología Evolutiva) y contará con investigadores procedentes tanto del museo como del Instituto de Investigaciones de Recursos Cinegéticos. Las células germinales que se recojan se unirán a las más de 27.000 muestras de ADN procedentes de especies amenazadas almacenadas en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, que se conservan a -80ºC para evitar su deterioro. Dichos registros se han obtenido de tejidos como el músculo, hígado, huesos, plumas o pelo de los ejemplares del museo, así como de las colecciones paleontológicas. Además, se investiga actualmente la conservación mediante liofilización, consistente en extraer los componentes líquidos de los tejidos y almacenar la materia seca no deteriorable.