Una decena de militantes se encadenaron a la vía, por lo que el convoy estuvo dos horas detenido
Los ecologistas bloquean en Francia un tren con deshechos nucleares
El destino de los contenedores de basura radiactiva es el depósito alemán de Goerlebe

El tren, cargado de deshechos nucleares, a su paso por la frontera
Un tren que transportaba deshechos nucleares entre Francia y Alemania fue bloqueado ayer durante dos horas por una decena de militantes ecologistas cerca de la localidad de Réchicourt (noreste de Francia), según informó ayer fuentes oficiales. Los manifestantes, de nacionalidad francesa y alemana, se encadenaron a la vía para impedir el paso del convoy, hasta que fueron desalojados por los gendarmes. Los militantes fueron conducidos a la gendarmería, mientras que el tren pudo seguir su camino con dos horas de retraso. Por este motivo unos 13.000 polícias velarán por la seguridad del convoy hasta que llegue a su destino. Traslado de residuos El tren, cargado de deshechos nucleares, partió en la noche del domingo de la terminal ferroviaria de Cogema, en Valognes, al oeste de Francia, con destino al centro de almacenamiento de Gorleben, al norte de Alemania, según informaron fuentes oficiales galas. El convoy, que transporta doce embalajes de residuos vitrificados después de su tratamiento en la fábrica de La Hague, dejó la terminal a las 19:08 -hora local y en España-, tal y como estaba previsto, y debía alcanzar su destino hoy o mañana miércoles. Este sexto viaje hacia Alemania después de un acuerdo comercial alcanzado en enero de 2001 ya ha suscitado varias acciones de protesta. Unas 5.000 personas, según los organizadores, y 3.000 según la Policía, se manifestaron el sábado en Dannenberg, ciudad próxima a Gorleben, contra este convoy. El portavoz de los grupos organizadores de las protestas, Jochen Stay, anunció en Gorleben sentadas para bloquear el convoy y señaló que «la desobediencia civil y las manifestaciones en calles y vías son para nosotros parte de las protestas». Mientras tanto, el ministro alemán de Medio Ambiente, el verde Jürgen Trittin, cree que el programa de abandono de la energía nuclear, aprobado por su Gobierno, descarga «de forma drástica» ese depósito, señaló hoy su portavoz, Michael Schroeren. Alemania no podrá hacerlo El programa descarga al depósito de Gorleben en alrededor del setenta por ciento de la capacidad permitida en tiempos de la predecesora de Trittin al frente del ministerio, la actual líder de la oposición cristianodemócrata, Angela Merkel. De acuerdo con el programa, a partir de 2005 estará prohibido cualquier transporte alemán a la central francesa de La Hague, aunque en el sentido contrario los transportes podrían prolongarse aún nueve o diez años, precisó el portavoz. Trittin acusó al Gobierno regional de Baja Sajonia, gobernado por la oposición cristianodemócrata -contraria al abandono de la energía nuclear-, de querer convertir a Gorleben en el «retrete nuclear» de Alemania. Ese Gobierno regional quiere ampliar el depósito para que se convierta en destino final único para todos los residuos.