Los automóviles diésel se beneficiarán de las ayudas del Plan Prever
Los coches con un motor diésel también se beneficiarán de las ayudas económicas incluidas en el Plan Prever para la renovación del parque automovilístico, que se prolongará tres años más, es decir, hasta que finalice el año 2006. Así lo ha decidido a última hora el Gobierno, tras volver a modificar en apenas una semana las condiciones del programa estatal de achatarramiento de vehículos, cuyas novedades ya presentó en el Senado. En esta ocasión, y tras anunciar que la sustitución de un vehículo «viejo» por otro de segunda mano -siempre que tenga menos de cinco años- también será bonificada, abre la puerta a la adquisición de máquinas que utilizan gasóleo, hasta ahora al margen de este tipo de incentivos fiscales por considerar la Administración que sus ventas, mayores que las unidades de gasolina, no necesitaban de otros empujes. Por lo tanto, quien cambie de coche a partir de ahora podrá recibir una deducción fiscal de entre 480,8 y 721,2 euros -en proporción al precio del vehículo y al impuesto de matriculación- , siempre que la unidad sustituida tenga más de diez años de vida y su motor no sea apto para emplear gasolina sin plomo. La novedad es que ya no será necesario que el propietario adquiera otro turismo con catalizador (en general, todos los matriculados desde 2001) para disfrutar esa ayuda, sino que podrá elegir uno diésel. Eso sí, siempre que en uno u otro caso la antigüedad de la máquina comprada no supere los cinco años.