La coordinadora estatal cree que el clientelismo se evita con la autofinanciación
La independencia en los fines se consigue, principalmente, a través de otra independencia, la económica. La Coordinadora de oenegés para el Desarrollo de España defiende que las entidades que se dedican a tareas de voluntariado y acción social se han de gestionar, exclusivamente, «a través de la autofinanciación», como sostiene su presidente, David Álvarez. Es una garantía para mantener los criterios de presión pese al poder. Así opera, por ejemplo, de Amnistía Internacional. De esta forma, se evita que el Gobierno se involucre directamente, condicione la tarea a la que se destinan las ayudas que concede y mantenga la cadena de concesión por preferencias ideológicas. «Hay muchas ocasiones en que el poder político, sea del color que sea, te orienta y te dice hacia dónde hay que dirigirse», censura Álvarez. En otros casos no se publican los criterios para otorgar las ayudas y se cae en la red clientelar que adjudica subvenciones por amiguismo.