Condenan a cadena perpetua al conserje que asesinó a las niñas de Soham
El ex bedel de escuela Ian Huntley hace frente desde ayer a dos condenas de cadena perpetua tras ser hallado culpable del asesinato de las dos niñas de 10 años, Holly Wells y Jessica Chapman, suceso conocido como el crímen de Soham , localidad inglesa en los que tuvo lugar en agosto de 2002 el doble asesinato. La novia del acusado, Maxine Carr, fue hallada culpable de obstaculizar la justicia, por lo que fue sentenciada a tres años y medio de cárcel, condena de la que ya ha cumplido la mitad. Tras el fallo alcanzado por un tribunal compuesto por siete mujeres y cinco hombres el ministro del interior, David Blunckett, ordenó el inicio de una investigación para averiguar la manera en la que Huntley, un hombre con antecedentes penales por mantener relaciones sexuales con niñas y adolescentes, obtuvo el puesto de conserje de una escuela en Soham. Tras leer la sentencia, el juez Moses dijo al acusado de 29 años que «una de las niñas murió sabiendo que la otra había sido atacada o asesinada por usted, tres días después de haberlas asesinado demostró un cinismo sin límites cuando ofreció a sus padres palabras de apoyo y alivio, sus lágrimas nunca han sido por ellos, eran por usted». Huntley sostuvo durante un juicio que cautivó la atención de la sociedad, que las niñas murieron en su casa, en su cuarto de baño y de manera accidental cuando intentaba curar una hemorragia nasal de Holly, quien resbaló y se desnucó. Según el acusado Jessica murió cuando intentaba ahogar sus gritos. Un cruel asesinato La foto de la dos niñas vestidas con la camiseta del Manchester United y con el nombre de Beckham en sus espaldas, con un reloj de pared parado en las seis de la tarde, dio la vuelta al mundo. Las dos niñas desaparecieron durante una calurosa tarde de verano, era el 4 de agosto, habían estado en internet chateando durante varios minutos, y habían decidido salir en busca de golosinas. Parecía que el mundo se las había tragado, nadie había visto a las jóvenes desde entonces, con la excepción del conserje de una escuela local en Soham, Ian Huntley, quien dijo en su momento que había visto a las niñas, pasar mientras lavaba a su perro en la puerta de la casa. Unos días después fue acusado de asesinarlas.