La Unión Europea no piensa adoptar medidas especiales de precaución por el momento
Estados Unidos confirma la aparición de un caso del «mal de las vacas locas»
Diecisiete países de Asia y Latinoamérica, además de Rusia y Australia, cierran sus fronteras a la carne

La carne de vacuno se vende a precio de saldo en una tienda de Oregón
Diecisiete países de Asia y Latinoamérica, además de Australia y Rusia, decidieron en las últimas horas cerrar sus fronteras de forma temporal a la importación de carne de vacuno estadounidense, tras haberse detectado el pasado miércoles en Washington un caso del llamado mal de las vacas locas, conocido en la medicina como encefalopatía espongiforme bovina. Este primer caso ha sido confirmado por un laboratorio británico, que todavía debe proceder a más pruebas suplementarias, según anunció ayer el Ministerio estadounidense de Agricultura. «Los veterinarios patologistas británicos están de acuerdo con la interpretación» de los expertos del Ministerio estadounidense de Agricultura sobre que se trata de un caso del mal de las vacas locas, afirmó el Ministerio. La Unión Europea no tiene pensado adoptar medidas especiales de alerta por ahora. Japón y Corea del Sur, primer y cuarto importador mundial de carne de vacuno procedente de Estados Unidos, fueron los primeros en anunciar que suspendían de forma inmediata la llegada de este alimento a sus países. Después les siguieron Singapur, Tailandia, Taiwán. Malasia, Hong Kong y China. Israel, aliado tradicional de Washington en distintas áreas, también optó por secundar este tipo de medidas preventivas. En Latinoamérica, México, segundo comprador de productos cárnicos estadounidense, inició el cierre de fronteras, política que también siguieron Brasil, Chile, Costa Rica, Colombia, Panamá, Perú y Paraguay. Esta medida podría resultar desastrosa para la industria ganadera de EE. UU., que este año vivía una época dorada de ventas y precios, debido, entre otros motivos, a la popularidad de regímenes adelgazantes basados en el consumo de proteínas. Según la Federación de Exportaciones Cárnicas de Estados Unidos, este país es el principal exportador de carne del mundo y este año vendió al extranjero cerca de 3.500 millones de dólares en productos vacunos. Las autoridades estadounidenses han resaltado que riesgo para la salud de las personas por este posible brote de la EBB es «mínimo» En Europa no se han tomado, por ahora, medidas especiales de precaución frente a la llegada de carne de vacuno estadounidense, si bien este país ya estaba clasificado de antemano como un lugar de «riesgo» dentro del sistema de alerta alimentaria de la UE. Este hecho supone la prohibición de importación de productos considerados peligroso, como el cerebro. En España, por su parte, no existe riesgo alguno ya no se importa ningún tipo de producto de este tipo procedente de Estados Unidos.