El Papa reza por la paz y contra el terrorismo durante la Misa del Gallo

El Papa durante la celebración de la Misa del Gallo en San Pedro
El Papa Juan Pablo II realizó ayer un llamamiento contra «la plaga del terrorismo» y contra toda forma de violencia en un mensaje de Navidad leído desde la explanada de la basílica de San Pedro, antes de dar su bendición solemne. «Sálvanos de los grandes males que afligen a la Humanidad al inicio del tercer milenio», pidió el Papa en su oración del Urbi et orbe . «Sálvanos de las guerras y de los conflictos armados que devastan regiones enteras del globo, de la plaga del terrorismo y de tantas formas de violencias que torturan a personas débiles e indefensas>, agregó el Sumo Pontífice. «Sálvanos - continuó- del desánimo para emprender los caminos de la paz, ciertamente difíciles, pero posibles y por tanto obligados. Caminos apremiantes, siempre y por doquier, sobre todo en la Tierra donde tú naciste, príncipe de la paz». En silla de ruedas El Papa, de 83 años, apareció en relativa buena forma, aunque muy encorvado, pronunciando las fórmulas litúrgicas y su homilía con mucha dificultad. El Sumo Pontífice, que debido a su enfermedad se ve obligado a desplazarse en una silla de ruedas, insistió en leer su mensaje a pesar del frío que imperaba en Roma ante los cerca de 70.000 fieles llegados de todas partes del mundo que se congregaron en la Plaza de San Pedro para escucharle. El miércoles, se había previsto que daría la bendición de Navidad desde el balcón central de la Basílica San Pedro. Horas antes, en la tradicional Misa del Gallo también rezó por la paz y denunció un mundo convulsionado «por demasiada sangre, violencia y conflictos». Durante las oraciones, ante unos 10.000 peregrinos de todo el mundo reunidos en la Basílica de San Pedro, se invocó a la necesidad de paz para los «países martirizados por la guerra y la guerrilla».