Duras críticas a la relación que encuentra la Iglesia entre violencia de género y libertad sexual
El PSOE pide revisar Religión ante las «peligrosas» ideas de los obispos
La Iglesia cree que detrás de algunas propuestas culturales hay intereses pornográficos
La relación que encuentra la Iglesia del aumento de la violencia doméstica con la «revolución sexual» fue criticada ayer desde todos los sectores. El portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana, aseguró que discrepa de la visión de los obispos, ya que en su opinión las raíces de este fenómeno «son muy extensas». Mucho más duro fue el PSOE, que calificó esta reflexión de «irritante», «fuera de tono» y «reaccionaria». Además invita a la Iglesia a considerar si el papel de sumisión que postulan para la mujer «no ha contribuido también» a este fenómeno. El portavoz del Gobierno no cree que, tal y como sostiene la Conferencia Episcopal, haya aumentado la violencia doméstica en los últimos años, debido al «fruto amargo de la revolución sexual». Zaplana desmintió que este fenómeno haya aumentado sino que, en su opinión, hay una mayor concienciación de la mujer para dar la cara y denunciar su situación, distinta a las «arcaicas» que vivía en el pasado. El responsable del capítulo Estado y Democracia del programa electoral socialista y miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE, Diego López garrido, reclamó ayer al Gobierno que revise su concepto de asignatura obligatoria de religiónm para evitar que esas «ideas peligrosas» lleguen a los niños. Aseguró que estas reflexiones son de «enorme gravedad» porque «los obispos están justificando la violencia sobre la base de unas supuestas razones sociológicas». «Aparte del disparate que supone esa apreciación desde el punto de vista científico, significa un mensaje de enorme gravedad y crueldad porque en el fondo exculpa a quien realiza un acto del todo punto injustificable como el maltrato». Cultura y pornografía Los obispos españoles entienden que «detrás de las propuestas culturales más extendidas existen intereses económicos muy fuertes, como el negocio de la pornografía, la prostitución, el aborto, los medios anticonceptivos, etc, que implican al mismo tiempo un complejo entramado de posiciones políticas, educativas y culturales». Así lo manifiesta el Directorio de Pastoral Familiar de la Iglesia en España , que fue aprobado en la última asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal y que fue dado a conocer a última hora del lunes por el presidente de la Subcomisión Episcopal de Familia y obispo de Segorbe-Castellón, monseñor Juan Antonio Reig. «Se produce así -añade el documento- una peculiar conjunción de proposiciones e informaciones que configuran internamente los principales ámbitos de convivencia social». A juicio de los obispos, el ámbito que se muestra más débil a estas presiones es el de la educación. «A partir de una pretendida neutralidad moral se ofrecen a nuestros adolescentes toda una serie de campañas informativas' que propugnan el lema del falso sexo seguro, entendido como una relación sexual con preservativo», aseguran y consideran que las campañas incitan a una promiscuidad precoz de «gravísimas» consecuencias.