Cosas de aquí | El culmen a una restauración
El traje de luz de Santa María
La nueva iluminación de la parroquia bañezana de la plaza Mayor culmina el largo proceso de mejoras que se han realizado en los últimos años en el templo

Un nutrido grupo de bañezanos se acercó a la plaza Mayor para ver la nueva iluminación de la torre
La niña de los rizos, como llamó a La Bañeza el poeta Conrado Blanco León, estrenó anoche traje de luces y no fue capricho pueril ni empeño femenino, sino años de trabajo en la restauración de la iglesia de Santa María, una de las joyas artísticas de la ciudad, que ayer inauguró nueva iluminación como remate de tanta obra. Por la mañana ya se notaba en la plaza Mayor que algo diferente iba a ocurrir: junto a la puerta principal de la parroquia se instalaba un escenario y un puñado de señales anunciaban que se prohibía aparcar a partir de las siete de la tarde. Poco más tarde de esa hora iba a comenzar en Santa María el Concierto de la Luz, patrocinado por Unión Fenosa, que también se ha encargado de la nueva iluminación exterior del templo. Al acto asistieron el obispo de Astorga, Camilo Lorenzo, el alcalde de la ciudad, José Miguel Palazuelo, Ángel de las Heras Luengo, bañezano y ex director de la compañía eléctrica, la directora de distribución de la misma empresa, Blanca Losada, y su antecesor en el cargo, Jaime Sánchez, el director de acción cultural de Fenosa, Ramón Barro, y, cómo no, la persona que se ha empeñado en arreglo del templo -desde el órgano hasta los muros, pasando por la torre, el solado, la megafonía y las campanas-, el párroco Santiago Carrizo, que el próximo 7 de marzo recibe el homenaje de los bañezanos por su nombramiento como hijo adoptivo de la ciudad. Un lujo musical El concierto que abrió la inauguración de las reformas de Santa María constituía por sí mismo un acontecimiento: Ramón González de Amezua, tratadista, constructor e intérprete de órgano, ejecutó distintas piezas del valenciano Juan Bautista Cabanilles, considerado el más importante compositor español del siglo XVII. Terminado el concierto y tras los discursos de las autoridades y personalidades presentes se procedió al encendido de la nueva inauguración y se estrenaron la nueva campana y las otras tres, recién restauradas, con cuatro de los cinco toques que interpretan. Se encargó de presentar los actos el arquitecto bañezano Luis Pedro Carnicero de la Fuente, que ha dirigido las remodelaciones del interior y exterior de la iglesia, realizadas entre los años 1998 y 2004. Una de las últimas actuaciones consistió en dotar de diferentes pisos al interior de la torre, mediante una estructura metálica anclada en la construcción, dentro de una filosofía de «tocar sin arañar».