Su principal objetivo es involucrar a las entidades locales en el cuidado del entorno
La Junta impulsará durante este año 59 programas de educación ambiental
Se han firmado 23 convenios de colaboración con las ciudades de más de 20.000 habitantes

El control del ruido de los vehículos y los planes de ahorro energético son algunos de los programas
La Consejería de Medio Ambiente desarrollará a lo largo de este año un total de 59 programas de educación ambiental en las ciudades de Castilla y León con más de 20.000 habitantes. El Departamento regional que dirige María Jesús Ruiz, ha firmado 23 convenios de colaboración, además de con las Diputaciones y los Ayuntamientos de las nueve capitales de provincia, con los de Aranda de Duero, Medina del Campo, Miranda de Ebro, Ponferrada y San Andrés del Rabanedo. Organizados a propuesta de las distintas entidades locales y provinciales, los programas están dirigidos a escolares, gestores y técnicos medioambientales y su principal objetivo es involucrar a estas instituciones, las más cercanas a los ciudadanos, en la labor de fomentar actitudes respetuosas con el entorno y poder alcanzar el desarrollo sostenible. Los citados convenios se pusieron en marcha en el año 2001 y, desde entonces, los recursos humanos y económicos por parte de la citada Consejería han ido en aumento pasando de los 639.076 ¿ concedidos el primer año, a los 753.958 previstos para el año 2004. Según se indica desde el Servicio de Educación Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente, mientras las Diputaciones suelen dirigir los programas hacia los residuos y su tratamiento, los Ayuntamientos se centran principalmente en campañas de educación ambiental con escolares, especialmente en la implantación de sistemas de ecoauditorías y conocimiento de las infraestructuras vinculadas al medio ambiente (Centros de Tratamiento de Residuos, Depuradoras, Puntos Limpios). Además, se contemplan itinerarios por parques y senderos botánicos, planes de ahorro energético, cursos de jardinería, recogida de aceites, reciclaje, el uso del agua, el ruido y la calidad de vida, prevención de incendios forestales o jornadas sobre el desarrollo de la Agenda Local 21. Los programas más innovadores, destacan los de Burgos para determinar la «huella ecológica» (el coste ambiental de una ciudad en función de los residuos y la energía que se consume), el Plan de Ahorro Energético Midar, en Miranda de Ebro, que tiene como objetivo implicar a los ciudadanos en el control del consumo, o el proyecto europeo Capacity, de Medina del Campo, sobre generación de empleo ambiental, vinculado a la Agenda 21.