El Papa viaja a Suiza pese a su mala salud y su avanzada edad
A pesar de su avanzada edad y su delicado estado de salud, Juan Pablo II está decidido a seguir viajando por el mundo y el Vaticano anunció ayer que visitará Suiza el 5 y 6 de junio próximos, un nuevo viaje por el que nadie apostaba hace unos meses. Y es que tras el viaje de septiembre pasado a Eslovaquia y los actos de octubre del 25 aniversario del Pontificado, en los que se vio a un Papa con una salud muy debilitada y con graves problemas para hablar y moverse, en ambientes cercanos al Vaticano se aseguraba que la visita al país centroeuropeo había sido el último viaje por el mundo del anciano Pontífice. El portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, salió al paso asegurando que no existía elemento alguno que hiciera pensar que Eslovaquia sería la última etapa internacional y que todo dependería de la evolución de su salud. La salud del anciano Papa, que cumplirá 84 años el próximo 18 de mayo, se ha estabilizado en los últimos meses. Aunque ya no camina nada y se desplaza constantemente en el sillón especial que le permite incluso oficiar misa sin levantarse, que se ha convertido en la nueva «silla gestatoria» del Pontificado, se le ve con mejor aspecto. Dentro de sus limitaciones, tiene la voz clara y fuerte, lee pequeños discursos, aunque se salta algunos párrafos, y bromea con los fieles que le visitan. Y cumple a rajatabla la agenda del día prevista, que se ha reducido en los últimos tiempos, pero que sigue incluyendo todos los días visitas de cardenales, obispos y organismos pontificios.