Se trata de un nuevo dispositivo para resincronizar el corazón creando un campo magnético
Crean en Galicia un sistema para corregir la insuficiencia cardíaca
El mecanismo, que ya está patentado, entra ahora en su fase de ensayos clínicos
Investigadores de la Universidade de Santiago acaban de patentar un nuevo dispositivo para corregir la insuficiencia cardíaca avanzada. Este problema consiste en que el corazón no se contrae de un modo uniforme, es decir, mientras hay segmentos contrayéndose, otros están parados, o incluso relajados, lo que afecta de un modo grave a la capacidad de bombeo de este órgano. Para evitar este asincronismo, el mercado crea fármacos cada vez más eficaces, pero resultan insuficientes, con lo que desde hace unos años la cirugía cardiovascular se ha implicado en tratar este problema con el desarrollo de dispositivos mecánicos o electromecánicos, algo similar a los marcapasos. Este grupo de investigadores, dirigidos por el jefe del servicio de Cirugía Cardiovascular en el Hospital Clínico de Santiago, José García-Bengoechea, ha patentado un dispositivo para estimular el ventrículo a través de una corriente bifásica con campo magnético -con dos polos, positivo y negativo-. Hasta ahora, se utilizaba una corriente monofásica. El problema que presentaba este sistema es que, aunque el beneficio es significativo, no siempre se puede obtener una resincronización completa -que el corazón funcione de un modo armónico-, y además existen partes de este órgano a los que no llega perfectamente el estímulo. Al establecer dos fases, se crea un campo magnético entre los electrodos aplicados en el corazón. Con este campo se consigue un mayor control sobre el lugar concreto que quiere estimularse eléctricamente, y se evita la dispersión de la corriente aplicada. A partir de ahora el equipo va a realizar los ensayos clínicos con pacientes seleccionados. Por el momento es un dispositivo externo, mientras que en fases posteriores pretenden evolucionar hacia un dispositivo totalmente implantable e incluso con un desfibrilador. El 6% de los pacientes La insuficiencia cardíaca avanzada es un problema sanitario y económico, ya que supone un enorme gasto para los gobiernos. El catedrático del Hospital Clínico, González Juanatey, recordó que se trata de la única enfermedad cardiovascular que aumenta, tanto en casos nuevos, como en el total de acumulados. Los pacientes con estos problemas ingresan una media de tres veces al año en los centros hospitalarios. Un estudio elaborado por la UE, en el que colaboraron cardiólogos y economistas, concluye que los costes para tratar este problema aumentarán un 60% hasta el 2010. En 1990, la mortalidad afectaba al 20% de los pacientes cada año, mientras que actualmente la cifra ha descendido hasta el 6 o el 7%. El objetivo es, para estos cardiólogos, que el porcentaje de mortali-dad no supere el 5% en los próximos años. Los científicos artífices de este sistema también utilizan un procedimiento pionero, que ya se aplica, para introducir los cables en el corazón, mediante una resincronización transtorácica -a través de unos pequeños orificios en la pared del tórax- frente a la resincronización endovenosa -a través de una vena-, con la que es imposible resincronizar todos los segmentos del corazón. Por otro lado, el gasto sanitario público en España descendió más de un punto desde 1997 hasta el 2001, mientras que el gasto privado aumentó en la misma proporción, según los datos contenidos en el Informe sobre la salud en el mundo 2004 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), presentado ayer en Ginebra (Suiza). Según el estudio, en 1997 el 72,5% de estos fondos tenían origen público y el 27,5% restante, privado.