Salgado descarta que haya ola de calor y cree que es muy difícil que se repita el verano del 2003
Las altas temperaturas se cobran la primera víctima en Ciudad Real
Los cortes de suministro se suceden en Sevilla y dejan sin luz a 120.000 clientes

Un termómetro callejero marca 48 grados en Huelva
La Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha confirmó ayer la primera muerte registrada este verano como consecuencia de las altas temperaturas. El fallecido era un vecino de Villamayor de Calatrava (Ciudad Real), de 48 años de edad, que cayó fulminado hacia las cuatro de la tarde del martes cuando circulaba con una bicicleta por las calles del vecino pueblo de Argamasilla de Calatrava (Ciudad Real). De su lado, la ministra de Sanidad, Elena Salgado, aseveró que a pesar de las elevadas temperaturas, «técnicamente» es inapropiado hablar de ola de calor. Las autoridades sanitarias creen que estadísticamente es muy difícil que vuelva repetirse un verano como el sufrido en el 2003. La canícula obligó al Gobierno andaluz a activar la alerta roja en Sevilla, después de tres días seguidos con más de 40 grados. A la hora en que perdió la vida el ciclista, la temperatura en el pueblo manchego superaba los 40 grados. El fallecido, del que no se ha facilitado la identidad, recibía medicación por sus problemas de adicción al alcoholismo y pereció a raíz de un fallo cardiaco desencadenado por el extenuante calor. Los vecinos de Argamasilla de Calatrava que presenciaron lo ocurrido avisaron al servicio de emergencia 112, que envió una UVI móvil, en cuyo interior la víctima fue trasladada al hospital de Puertollano (Ciudad Real), donde los facultativos del servicio de urgencias nada pudieron hacer por salvar su vida, dado que ingresó con una temperatura corporal de 42 grados. A raíz de este suceso, la Consejería de Sanidad decidió difundir una serie de consejos para aminorar los ingresos hospitalarios a causa del golpe de calor. En la región, el año pasado se produjeron seis muertos a consecuencia de las elevadas temperaturas. Cortes de electricidad Por su parte, el Gobierno andaluz activó ayer la alerta roja en Sevilla por las altas temperaturas, después de que por tercer día consecutivo los termómetros de la ciudad superaran los 40 grados. Al calor intenso se unieron las molestias ocasionadas por los cortes de suministro eléctrico ocurridos en la capital y su área metropolitana. Las interrupciones afectaron a 120.000 clientes de Endesa. Las altas temperaturas produjeron los primeros ingresos hospitalarios por hipertermia o agravamiento de las patologías ya existentes. Hasta el mediodía de ayer habían sido internadas seis personas en diferentes centros sanitarios de Sevilla, Córdoba y Huelva. Además, la consejería andaluza de Salud ha elaborado un censo de 45.000 personas con mayor riesgo ante los efectos nocivos del calor (ancianos y pacientes frágiles), a las que está haciendo un especial seguimiento en los momentos de mayor temperatura. 2.000 de ellas están consideradas de máximo riesgo por estar inmovilizados, vivir solos o seguir una medicación que puede influir en su adaptación al calor. Para la ministra de Sanidad, Elena Salgado, a pesar del primer muerto y los ingresos en hospitales acaecidos en Andalucía, «técnicamente no se puede hablar de la existencia de una ola de calor». Aunque los pronósticos en meteorología sólo son válidos a muy corto plazo, las autoridades sanitarias creen que este verano no se repetirán los estragos acontecidos el año pasado. Las estadísticas dicen que un verano como el habido el verano anterior sólo se registra cada 50 años. «No hay que alarmarse», adujo Salgado.