Insolación, conjuntivitis, micosis, otitis, picaduras e intoxicaciones, entre las más comunes
Las dolencias veraniegas pueden llegar a arruinar las vacaciones
Durante el año pasado se produjeron 635 hospitalizaciones y 10 fallecimientos por salmonelosis
Para la gran mayoría, el verano es tiempo de descanso, de calor, de playa, de piscina, de montaña y de aprovechar al máximo todas las horas del día. Pero, si no se toman unas mínimas precauciones, se puede arruinar lo que hemos estado esperando durante meses. Quemaduras, insolaciones, cortes de digestión, deshidrataciones, otitis, micosis o picaduras son algunos de las dolencias más frecuentes relacionadas con los meses estivales. Una de las más peligrosas es la salmonelosis, que sólo durante el año pasado produjo en España 635 hospitalizaciones y 10 fallecimientos. Se trata de una intoxicación alimentaria producida por la Salmonella, una bacteria que se transmite a través de la falta de higiene durante la preparación de las comidas, huevos crudos o poco cocinados, aves mal cocidas o alimentos cocinados que no se refrigeran lo suficiente. La mitad de los casos registrados durante el año 2003 se debieron a una incorrecta manipulación de los alimentos. Los síntomas son diarreas, fiebre, vómitos y dolores abdominales. Los peligros del agua En esta época, los ojos son muy propensos a padecer lesiones. Para disfrutar del verano sin perder la salud visual, los expertos recomiendan usar gafas de sol con un filtro adecuado, incorporar a ellas la corrección óptica, no tomar el sol con lentillas, porque aumenta el riesgo de contraer infecciones, utilizar gorra o visera y aplicarse colirios lubricantes para evitar la irritación y sequedad ocular. Recuerde que el cloro de las piscinas puede causar conjuntivitis (picor, enrojecimiento, falta de visión), siendo aconsejable lavarse los ojos con agua «normal» después del baño y usar siempre gafas. También debe evitarse el contacto directo de los ojos con el agua del mar pues la concentración salina puede provocar sequedad. Para evitar cortes de digestión y ahogamientos evite las aguas frías, las corrientes y bañarse después de comer abundantemente y abusado del sol. La mala calidad del agua o las infecciones en el oído pueden provocar otitis, una infección que según la Sociedad Española de Otorrinolaringología afecta al 1,5% de la población y se caracteriza por dolor intenso, secreción y pérdida de audición. Como medida de prevención, se aconseja secarse bien los oídos y no utilizar bastoncillos de algodón porque pueden provocar lesiones. Las infecciones causadas por hongos producen picor, escozor, enrojecimiento y hasta grietas y fisuras. Suelen aparecer en cualquier zona húmeda y cálida de la piel (pie, ingles, axilas, cuero cabelludo), especialmente cuando existe poca higiene o lesiones. La curación es muy lenta siendo aconsejable mantener la piel seca, limpia y al aire libre el mayor tiempo posible, así como utilizar toallas de uso personal. Además, cambiarse de calcetines a diario, evitar el calzado oclusivo y utilizar sandalias en las piscinas y duchas públicas. Si se trata de bebés, se deben cambiar frecuentemente los pañales. Por último, las picaduras, desde las producidas por avispas y abejas hasta las de medusas, anémonas o algunos peces que dan lugar a lesiones leves (urticarias, picor). Tras limpiarse con agua o amoníaco y aplicar un corticosteroide tópico, la lesión desaparece en unos diez días.