VATICANO
El Papa devuelve un preciado icono a los ortodoxos rusos

Imagen del Papa devolviendo el icono de la Madonna de Kazan
Es curioso que una de las más veneradas imágenes ortodoxas haya acabado en el mismo despacho del Papa, pero así ha ocurrido con la imagen de la Virgen de Kazan. Después de salir de Rusia hace un siglo y de muchas peripecias, terminó en manos de Juan Pablo II. La ha tenido en su casa hasta ayer, el día en el que le permitirá emprender el viaje en sentido contrario. Del Vaticano a la catedral del Kremlin, a los brazos del patriarca ortodoxo Alexis II. Será un emisario de paz que conectará, al menos de forma simbólica, el corazón de las dos sedes religiosas separadas desde hace mil años. La distancia entre Moscú y Roma aún es enorme y el sueño de una futura unidad de los creyentes, muy remoto. El cuadro recorre el camino que a Wojtyla le gustaría hacer, el viaje a Moscú. Juan Pablo II confió ayer en que el icono, que besó antes de despedirse de él en una solemne ceremonia. | íñigo domínguez