La cápsula contenía iones de vientos solares recogidos en el espacio
La Nasa intenta salvar parte del contenido enviado por «Génesis»
Arrecian las críticas contra la agencia espacial por el fracaso de la operación de rescate

Un científico observa los restos de la cápsula estrellada
La Nasa, que vivió recientes éxitos con sus exploraciones en Marte y con la sonda enviada a Saturno, lucha por mantener su presupuesto, tras sufrir un duro revés con el fracaso en el rescate de la cápsula de la sonda Génesis. La cápsula de la sonda Génesis, que regresaba de un viaje cósmico de tres años por las cercanías del Sol, se estrelló en el desierto de Utah el miércoles con su preciosa carga de partículas solares. En lo que debía ser una operación cinematográfica, la cápsula debía ser capturada en pleno vuelo por un helicóptero para impedir su contaminación con el suelo terrestre. Pero el paracaídas que traía consigo y que debía reducir su velocidad tras el ingreso en la atmósfera no se abrió y la caja y su carga hicieron impacto sobre las arenas del desierto a unos 250 kilómetros por hora. En cajas de oro, diamante y otros materiales preciosos, la nave espacial había recogido iones de los vientos solares que, según los científicos, proporcionarían información sobre la formación de los planetas y los albores del Sistema Solar. Tanto las cajas como la nave misma resultaron seriamente dañadas, pero los científicos indicaron que todavía abrigan esperanzas de que la carga les proporcione alguna información. «Sin dudas estamos en una situación en la que vamos a tener mucha más contaminación que la que esperábamos», dijo a los periodistas el director del proyecto, Don Sweetham, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), en Pasadena (California).