Las escenas crueles pueden influir en el desarrollo de los menores
Los padres pueden recurrir a la guía Situaciones traumáticas en la infancia. Cómo afrontarlas , publicada recientemente por el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, que ofrece recomendaciones para tratar las secuelas mentales de los atentados terroristas en los niños. Los psicólogos señalan que ante hechos como el de Beslán, los adolescentes pueden desarrollar tres tipos de respuestas: de comprobación, de evitación e intento de control. Según Legorgeu, la primera de ellas se traduce en «mirar antes de entrar al colegio, acceder una vez que todos los niños han entrado para ver que no pasa nada o llegar tarde. Son comprobaciones de que no está sucediendo nada extraño». Las respuestas de evitación se centran en no querer ir a la escuela. Se trata de evitar que eso les puede llegar a suceder. Los intentos de control consisten en una búsqueda excesiva de información que les haga poder controlar si un suceso así puede llegar a ocurrirles a ellos. La psicóloga asegura que los padres también pueden llegar a experimentar trastornos de ansiedad que se derivan en otros comportamientos. Los medios muestran imágenes excesivamente crueles que pueden influir en el desarrollo del niño como persona. No obstante, Amando de Miguel considera que puede ser «educativo» porque fomenta la solidaridad. «Eso de que las imágenes violentas en la tele llaman a la violencia es algo inventado. Estoy seguro que los terroristas ven poco la pequeña pantalla», dice De Miguel.