Cierran la capilla de un colegio al negarse el cura a no llevar sotana
Un cura que oficia como capellán en un instituto de Toulon (sureste de Francia) ha sido suspendido de sus funciones mientras siga llevando sotana, tras la protesta de varios profesores y alumnos, revelaron ayer medios locales. El padre Antoine Galland, lleva dos días sin acudir al centro escolar Dumont d'Urville, ya que no está dispuesto a desprenderse de su hábito, a pesar de la entrada en vigor de la ley que prohíbe el porte de signos religiosos ostensibles en las escuelas pública. Esta normativa, que prohíbe también «una vestimenta que permita un reconocimiento inmediato de la pertenencia religiosa», ha sido esgrimida ante el director del instituto por varios profesores, para quienes la actitud del cura «atenta contra el principio republicano del laicismo». Discreción «Se le invitó a que fuera más discreto para no provocar a los alumnos contrarios a la ley que se aplica desde septiembre pasado», según fuentes sindicales del centro, pues «el asunto comenzaba a causar problemas de orden público». «Algunas alumnas no entendían por qué a ellas se les obliga a quitarse el velo islámico, mientras el cura mantenía su sotana. Que haga su trabajo, sí, pero con cierta discreción», explica un profesor. Aunque el padre Galland, miembro de la comunidad religiosa conservadora de San Martín, no ha querido comentar su situación, el obispo de Toulon, Dominique Rey, mostró su «sorpresa por una actitud incomprensible» referiéndose a las autoridades educativas.