Uno de cada tres jóvenes españoles que se salta un semáforo en rojo afirma que su padre
, según revela el estudio 'Los jóvenes en el tráfico. Una visión en primera persona', realizado por el Instituto de Tráfico y Seguridad Vial y Audi. El estudio señala que la mitad de los jóvenes españoles, entre 18 y 25 años con permiso o licencia de conducir, asegura que su padre no se pone el cinturón de seguridad «porque no lo considera peligroso». Asimismo, el 70% piensan que su padre excede los límites de velocidad porque «no considera peligrosa esta conducta». Los expertos destacan la «clara relación entre los comportamientos, las infracciones y los accidentes de los padres y los jóvenes». De estos últimos, los multados, «que son los que se ven implicados con más frecuencia en accidentes, son hijos de padres sancionados por infracciones», mientras que los jóvenes no multados «tienen unos padres que cumplen las normas». Los consultados creen que la influencia que ejercen al volante su progenitores no es exactamente la misma, «ya que los jóvenes consideran que los padres cometen más infracciones y sus madres más errores». Por tipo de permisos, el 84% de los jóvenes conduce coches, el 11% ciclomotores y el 4% motocicletas. Sólo el 53% posee un vehículo propio, aunque el 62% dice que lo hace todos los días y el 27 sólo los fines de semana. El 11% de los jóvenes ha sido multado en alguna ocasión y 56% de los encuestados asegura que ha llevado un vehículo antes de tener el permiso de conducir. Pese a que el 97% conoce la obligatoriedad del uso del cinturón de seguridad, un 20% dice no lo usa nunca. El 33% de los jóvenes ha sufrido algún accidente de tráfico, mayoritariamente en desplazamientos al trabajo, de día y durante la semana, más que durante la realización de actividades de ocio y fiesta en el fin de semana.