Gente de aquí | Marcha para la sensibilización
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La fiesta de la integración organizada por la Diputación reunió a novecientas personas deseosas de destacar aquellos aspectos que unen, y no que separan, a los discapacitados de la sociedad

Unas novecientas personas participaron ayer en La Bañeza en las actividades organizadas por la Diputación Provincial para avanzar hacia una integración social más efectiva de las personas con discapacidad. La jornada comenzó con una marcha urbana de cerca de tres kilómetros de longitud hasta el polideportivo municipal, que se prolongó por espacio de hora y media. Personas procedentes de los centros Nuestra Señora del Valle de La Bañeza, Cosamai de Astorga y Sagrado Corazón y Santa Luisa de León compartieron esfuerzos con sus familiares, personal de los citados centros, representantes de colectivos de este ámbito y ciudadanos anónimos que no quisieron perderse la cita. Alejandro García, director del complejo bañezano, calculó que, de todos los participantes, unos doscientos eran personas con discapacidades. Pero ayer fueron algunos más los que realizaron el recorrido con las facultades mermadas: algunos de los participantes no dudaron en subirse a sillas de ruedas o en lucir antifaces que ocultaban sus ojos para ponerse en la piel de una persona con dificultades de movilidad o problemas de visión. La jornada fue inaugurada por el alcalde, José Miguel Palazuelo; el diputado provincial de Personal, Ramón Ferrero; y el propio García. Todos desearon que la fiesta se convirtiese en un día de convivencia entre todos los participantes, y el regidor, por su parte, anunció que el Ayuntamiento bañezano trabaja ya en un proyecto para la eliminación de barreras arquitectónicas en la ciudad. Un manifiesto A la llegada al polideportivo los asistentes escucharon la lectura de un manifiesto que resumía los objetivos de la fiesta, que se celebró con el lema No somos tan diferentes . El resto de la jornada incluyó una multitudinaria paellada, juegos y baile. La fiesta de la integración nació en el 2003, con motivo de la celebración del Año Europeo de las Personas con Discapacidad. La iniciativa se desarrolló en Astorga, pero la organización no quiso que la cita quedase en un hecho aislado, y preparó la edición de ayer en la ciudad vecina. El gran éxito cosechado en las dos jornadas, y el convencimiento de que la propuesta contribuye a acercar la problemática de la discapacidad al resto de la sociedad, hicieron que la comisión organizadora, compuesta por trabajadores de los centros de la Diputación, piense ya en nuevas ediciones para próximos años en otros lugares de la provincia.