La contaminación, las obras hidráulicas y algunos deportes acuáticos, principales amenazas
Programa Life-Naturaleza para la supervivencia del mejillón de río
La presencia de este molusco es bioindicadora de la calidad del agua de los cauces fluviales
El mejillón de agua dulce, llamado también náyade o madreperla de río ( Margaritifera margaritifera ) es un molusco bivalvo que puede llegar a superar el siglo de vida y los 12 centímetros de longitud. Se trata de una especie muy amenazada que durante el último siglo ha perdido el 90% de sus poblaciones y su distribución en España se reduce a unos pocos ríos de Asturias, Galicia y Castilla y León, conservando Zamora núcleos poblacionales de gran importancia. Su hábitat natural se localiza en los fondos de arena, grava o cantos rodados de los cauces con aguas claras y limpias, bajas en calcio y escasa corriente. Su presencia indica que el ecosistema en el que habitan está en buen estado de conservación ya que se alimentan filtrando diariamente hasta 50 litros de agua, contribuyendo a la depuración de los ríos. Entre las amenazas que ponen en peligro su supervivencia se encuentran la contaminación de las aguas, la construcción de infraestructuras hidráulicas (que alteran el caudal de los ríos) y la proliferación de algunos deportes acuáticos (motos de agua, canoas, piraguas) que provocan la abrasión del fondo del río. Además, la escasez de hospedadores como las truchas, en cuyas branquias habitan durante meses las larvas de los mejillones, también influye sobre su reproducción. Life Náyade Con el fin de garantizar la conservación del mejillón de río, la Consejería de Medio Ambiente ha recibido la aprobación por parte de la UE para poner en marcha el Proyecto Life Náyade, que cuenta con un presupuesto de 516.000 euros, cofinanciados por la Comisión Europea y la citada Consejería. Entre los objetivos del Life, cuya ejecución se extenderá hasta el año 2007, está conocer la situación y distribución de las poblaciones en los Lugares de Importancia Comunitaria que engloban los ríos y arroyos de las subcuencas del Tera, Bibey, Negro y Tuela, en la provincia de Zamora, donde se han detectado poblaciones. Además, se establecerá un Plan de Gestión para garantizar su supervivencia identificando las especies hospedadoras que acogen las larvas del molusco y valorar sus posibilidades, así como definir y recuperar sus hábitats. En este sentido, se repararán las riberas en los tramos donde existan ejemplares de náyade y se plantarán árboles en las orillas, lo que ayudará a incrementar los refugios de los salmónidos, esenciales para la recuperación de la especie. También se mejorará la calidad del agua en los tramos fluviales más deteriorados eliminando las fosas sépticas cuyos productos tóxicos inciden negativamente sobre la especie. Por último, se desarrollará una campaña de sensibilización entre la población local y los colectivos que utilizan los cauces como fuente de recursos (piscícolas, deportivos, aprovechamientos hidroeléctricos, extracciones de áridos), sobre la necesidad de mantener la biodiversidad de estas áreas mediante la conservación tanto de la madreperla como de otras especies.